Organizar un viaje a Galicia en una semana no es sencillo. Hay muchísimo que ver y siete días pasan demasiado rápido cuando queréis combinar ciudades, pueblos marineros, miradores, playas, islas, monasterios y algunos de los paisajes más espectaculares del norte de España. En nuestro caso decidimos realizar una ruta en coche de 7 días por Galicia, comenzando en Ourense y terminando en Tui. Durante el recorrido atravesamos la Ribeira Sacra, recorrimos buena parte de las Rías Altas y la Costa da Morte y dedicamos los últimos días a descubrir diferentes zonas de las Rías Baixas. Fue un viaje bastante intenso, con jornadas en las que hicimos muchos kilómetros, pero nos permitió conocer lugares tan diferentes como los cañones del Sil, la Playa de las Catedrales, San Andrés de Teixido, Fisterra, el islote de Areoso, las Islas Cíes o el Monte de Santa Trega.
Si estáis preparando una ruta similar, en este artículo os contamos qué ver en Galicia en una semana, siguiendo prácticamente día por día nuestro recorrido.
Ruta por Galicia en 7 días
Nuestro itinerario quedó distribuido de la siguiente manera:
Día 1: Ourense
Día 2: Ribeira Sacra, Mondoñedo y llegada a Ribadeo
Día 3: Rías Altas y llegada a A Coruña
Día 4: A Coruña, Costa da Morte, Santiago de Compostela y llegada a Vilanova de Arousa
Día 5: Rías Baixas y ría de Arousa
Día 6: Islas Cíes y Parque Nacional de las Islas Atlánticas
Día 7: Baiona, Oia, A Guarda, Baixo Miño y Tui
Como podéis comprobar, no es precisamente una ruta para descansar. Si preferís viajar más despacio, podéis utilizar nuestro itinerario como inspiración y eliminar algunas paradas.
Día 1 – Ourense
Nuestro viaje por Galicia en una semana comenzó en Ourense. La ciudad es conocida especialmente por sus aguas termales, pero merece la pena reservar unas horas para descubrir también su centro histórico. Podéis comenzar en la Praza Maior, acercaros hasta la Catedral de San Martiño y recorrer las pequeñas calles y plazas del casco antiguo. Otro de los símbolos de la ciudad es el Ponte Vella, que cruza el río Miño, aunque actualmente comparte protagonismo con el moderno Ponte do Milenio. Y, por supuesto, si disponéis de tiempo podéis terminar la jornada disfrutando de las famosas aguas termales de Ourense. Nosotros dedicaríamos este primer día a recorrer la ciudad tranquilamente y descansar, porque la siguiente jornada es una de las más intensas de toda la ruta.
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Día 2 – Ribeira Sacra, Mondoñedo y Ribadeo
Nuestro segundo día comenzó temprano porque teníamos por delante una jornada bastante completa. Antes de ponernos en marcha desayunamos en el bar Anduriña, frente a la estación de tren, y después comenzamos nuestra ruta por la Ribeira Sacra, uno de los paisajes más espectaculares del interior de Galicia.
Mirador de Cabo do Mundo
Nuestra primera gran parada fue la zona del río Miño. Uno de los paisajes más característicos de la Ribeira Sacra es el meandro de Cabo do Mundo, donde el Miño dibuja una enorme curva rodeada de laderas cubiertas de vegetación y viñedos. Esta zona permite comprender perfectamente una de las características que definen la Ribeira Sacra: sus viñedos plantados sobre pendientes muy pronunciadas. Si tenéis tiempo podéis combinar los miradores con alguna bodega o monasterio, aunque nosotros teníamos todavía muchas paradas por delante.

Monforte de Lemos
Continuamos hasta Monforte de Lemos, considerada una de las principales puertas de entrada a la Ribeira Sacra. Entre sus lugares más interesantes podéis conocer el conjunto monumental de San Vicente do Pino, la Torre del Homenaje, el antiguo barrio judío, el Ponte Vella y el Colegio de Nuestra Señora de la Antigua.
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Comer en O Curtiñeiro, Parada de Sil
Nuestra siguiente parada fue Parada de Sil, donde aprovechamos para comer en O Curtiñeiro. Es uno de esos lugares que terminamos recordando no solamente por la comida, sino también por su peculiar decoración. Las paredes están llenas de monedas dejadas por los viajeros y nosotros también escribimos nuestro nombre en una de las pizarras del establecimiento. Nos pareció un lugar con muy buena relación calidad-precio y una parada perfecta antes de continuar explorando los cañones del Sil.
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Mirador de As Penas de Matacás
Después de comer continuamos hacia uno de nuestros miradores favoritos sobre el cañón del Sil: As Penas de Matacás. Aunque suele incluirse dentro de muchas rutas por esta parte de la Ribeira Sacra, el mirador se encuentra realmente en el municipio de Castro Caldelas. Desde aquí podréis contemplar el río Sil encajado entre enormes paredes y las laderas cubiertas por los viñedos característicos de la Ribeira Sacra. Si realizáis una ruta con más tiempo que la nuestra, os recomendamos dedicar al menos dos días completos a esta zona.
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Mondoñedo
Desde la Ribeira Sacra pusimos rumbo hacia el norte de Galicia. Antes de llegar a Ribadeo realizamos una parada en Mondoñedo, una de las ciudades históricas más interesantes de la provincia de Lugo. Su gran protagonista es la Catedral de la Asunción, alrededor de la cual podéis recorrer la Praza da Catedral, la Fonte Vella, el Seminario de Santa Catalina y diferentes calles del casco histórico. Y si sois golosos, no os marchéis sin probar la famosa tarta de Mondoñedo.
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Llegada a Ribadeo
Terminamos esta larguísima jornada llegando a Ribadeo. Cenamos en El Rincón del Gordo y nos alojamos en el Hotel Eo, dejando la visita de Ribadeo para la mañana siguiente.
Día 3 – Ruta por las Rías Altas
El tercer día de nuestro viaje estaba dedicado a las Rías Altas. Desayunamos en el bar El Nido de Robin, en la Plaza de España de Ribadeo, y comenzamos una jornada que nos llevaría desde la costa de Lugo hasta A Coruña.
Ribadeo y sus casas indianas
Comenzamos recorriendo Ribadeo. Uno de los elementos que más nos llamaron la atención fueron sus casas indianas, construidas principalmente por emigrantes que regresaron a Galicia después de hacer fortuna en América. Podéis comenzar en la Plaza de España, contemplar la espectacular Torre de los Moreno y continuar por el barrio de San Roque. Después nos acercamos hasta el puerto de Porcillán, situado junto a la ría.
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Faro de Isla Pancha
Desde el centro continuamos hasta Isla Pancha, uno de los lugares más fotografiados de Ribadeo. Aquí encontraréis sus característicos faros sobre una pequeña isla situada frente a la costa. Aunque la visita es rápida, las vistas hacen que merezca la pena incluirla antes de continuar recorriendo las playas de A Mariña.

Playa de As Illas
Nuestra siguiente parada fue la Playa de As Illas, mucho menos conocida que la cercana Playa de las Catedrales. Es una buena opción si queréis descubrir las formaciones rocosas características de esta costa con algo más de tranquilidad.

Playa de las Catedrales
Después de comer, visitamos la Playa de las Catedrales. La Playa de las Catedrales es uno de los grandes paisajes naturales de Galicia. Durante la bajamar podéis caminar por el arenal y descubrir sus enormes arcos, cuevas y pasadizos excavados por la erosión del mar. Aquí es fundamental organizar previamente la visita teniendo en cuenta las mareas. Además, en determinados periodos del año el acceso está regulado.
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El banco más bonito del mundo y los acantilados de Loiba
Después nos esperaba un buen tramo de carretera hasta llegar a Loiba. Aquí encontraréis el conocido popularmente como «el banco más bonito del mundo», situado frente a los espectaculares acantilados de esta parte de la costa. Más allá de haceros la fotografía de rigor en el banco, os recomendamos caminar un poco por los alrededores y disfrutar del paisaje.

Vixía de Herbeira y Ruta de los Miradores
Continuamos hacia la Serra da Capelada para recorrer algunos de sus miradores. Uno de los lugares más espectaculares es Vixía de Herbeira, situada a unos 620 metros sobre el nivel del mar. Pero nosotros no tuvimos suerte. Cuando llegamos había tanta niebla que no pudimos ver prácticamente nada. Ni los acantilados, ni el océano, ni las enormes panorámicas que habíamos visto tantas veces en fotografías. Así que tenemos una buena excusa para volver.

San Andrés de Teixido
Nuestra siguiente parada fue San Andrés de Teixido, uno de los lugares con más leyendas y tradiciones de Galicia. Aquí podéis visitar el santuario, descubrir los famosos sanandresiños y acercaros hasta la Fonte dos Tres Canos. Y probablemente escucharéis su conocido refrán: «A San Andrés de Teixido vai de morto quen non foi de vivo».
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Redes
Antes de llegar a A Coruña hicimos una última parada en Redes, un pequeño pueblo marinero situado en el municipio de Ares. Aquí no necesitáis buscar grandes monumentos. Lo mejor es pasear tranquilamente por sus calles, acercaros al puerto y disfrutar de sus casas frente al mar.

Llegada a A Coruña
Terminamos el tercer día llegando a A Coruña, donde cenamos en Rompeolas. Después de una jornada tan larga, tocaba descansar.
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Día 4 – A Coruña, Costa da Morte y Santiago de Compostela
El cuarto día comenzó en A Coruña.
Free tour por A Coruña
Para descubrir la ciudad decidimos realizar un free tour por A Coruña. Nos parece una buena forma de tener una primera toma de contacto con la ciudad y conocer la historia de lugares como la Plaza de María Pita y la Ciudad Vieja. Si disponéis de más tiempo, no deberíais perderos las galerías de La Marina, el Castillo de San Antón y, por supuesto, la Torre de Hércules.
➡️ Qué ver en A Coruña: de María Pita a la Torre de Hércules

Ruta hacia Fisterra
Después dejamos A Coruña para adentrarnos en la Costa da Morte. Nuestro objetivo principal era llegar hasta Fisterra, aunque si disponéis de más tiempo podéis incorporar otros lugares como Muxía, Cabo Touriñán, Cabo Vilán o la cascada de Ézaro.
➡️ Qué ver en la Costa da Morte: faros, acantilados y pueblos marineros
Fisterra
Llegar al Cabo Fisterra es uno de esos momentos especiales de cualquier ruta por Galicia. Durante siglos este lugar estuvo rodeado de historias y leyendas relacionadas con el final de la tierra conocida y actualmente continúa siendo uno de los grandes símbolos de la Costa da Morte. Podéis acercaros hasta el faro, contemplar el océano y recorrer tranquilamente los alrededores. Para comer elegimos Taberna Arco da Vella.
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Santiago de Compostela
Después de Fisterra pusimos rumbo hacia Santiago de Compostela. Aunque Santiago merece perfectamente uno o dos días, nuestro itinerario solamente nos permitía realizar una visita más breve. La Praza do Obradoiro y la Catedral de Santiago son imprescindibles, pero si podéis dedicar unas horas más os recomendamos recorrer también las plazas de Quintana y Platerías, la Rúa do Franco y algunas de las calles del casco histórico.
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Llegada a Vilanova de Arousa
Terminamos el día desplazándonos hasta Vilanova de Arousa, que utilizaríamos como base para comenzar nuestra ruta por las Rías Baixas.
Día 5 – Rías Baixas: ría de Arousa
El quinto día estaba dedicado a la ría de Arousa. Y comenzamos con uno de los lugares más sorprendentes de nuestro viaje.
Islote de Areoso
Frente a la Illa de Arousa encontraréis el pequeño islote de Areoso, caracterizado por su arena blanca y sus aguas transparentes. Pero no debéis olvidar que se trata de un espacio especialmente frágil y protegido.
El acceso está regulado y es necesario organizar previamente tanto la autorización como el transporte. Además, las mareas condicionan enormemente la visita, ya que durante determinadas pleamares buena parte de la playa desaparece bajo el agua.
➡️ Visitar el islote de Areoso: permiso, cómo llegar y consejos

O Grove
Después continuamos hasta O Grove, uno de los grandes destinos marineros de las Rías Baixas. Aquí podéis pasear por el puerto, conocer las bateas de la ría de Arousa realizando una excursión en barco y subir hasta el Mirador de A Siradella. Para comer elegimos Asador O Chiringuito.
➡️ Qué ver en O Grove y alrededores: entre bateas, playas e islas

Isla de La Toja
Después de comer cruzamos el puente que comunica O Grove con la Isla de La Toja. Uno de sus lugares más curiosos es la Capilla de las Conchas, cuyo exterior está prácticamente cubierto por conchas de vieira. También podéis conocer su tradición termal, pasear junto al Gran Hotel y acercaros hasta la Aldea de los Grobits.
➡️ Qué ver en la Isla de La Toja: termas, conchas y lugares imprescindibles

Combarro
Terminamos la jornada en Combarro, uno de los pueblos más famosos de las Rías Baixas. Sus grandes protagonistas son los hórreos situados prácticamente junto al mar. Os recomendamos recorrer la Rúa do Mar, descubrir sus cruceiros y acercaros hasta la Playa do Padrón, especialmente durante la bajamar.
➡️ Qué ver en Combarro: hórreos, cruceiros y lugares imprescindibles

Día 6 – Islas Cíes y Parque Nacional de las Islas Atlánticas
El sexto día lo reservamos completamente para las Islas Cíes. Y creemos que es una decisión acertada: intentar combinar Cíes con demasiadas visitas el mismo día os obligaría a recorrer las islas con prisas. Las Cíes forman parte del Parque Nacional Marítimo-Terrestre de las Islas Atlánticas de Galicia, junto con los archipiélagos de Ons, Sálvora y Cortegada. El archipiélago de Cíes está formado por Monteagudo, Faro y San Martiño.
Playa de Rodas
Después de desembarcar encontraréis uno de los paisajes más famosos de Galicia: la Playa de Rodas. Este enorme arenal une de forma natural las islas de Monteagudo y Faro y es uno de los lugares donde podéis reservar un rato para descansar durante la jornada.

Ruta del Alto do Príncipe
Una de nuestras rutas favoritas es la que conduce hasta el Alto do Príncipe. No es excesivamente larga y desde la famosa Silla de la Reina tendréis una magnífica panorámica de los acantilados, la Playa de Rodas y buena parte del archipiélago.
➡️ Ruta al Alto do Príncipe en las Islas Cíes: recorrido, miradores y consejos

También podéis realizar otras rutas señalizadas, como las del Monte Faro, Faro da Porta o Faro do Peito.
El acceso a las Cíes está regulado. En temporada alta —Semana Santa y del 15 de mayo al 15 de septiembre— necesitáis obtener previamente la autorización correspondiente para acceder mediante transporte marítimo regular. Fuera de ese periodo las condiciones de visita cambian, por lo que os recomendamos comprobar siempre la información actualizada antes del viaje.
➡️ Visitar las Islas Cíes: cómo llegar, permiso, playas, rutas y consejos
Después de pasar prácticamente todo el día entre senderos, playas y miradores, regresamos al continente.
Día 7 – Rías Baixas: Baiona, Oia, A Guarda, Baixo Miño y Tui
Nuestro último día fue también uno de los más completos. Recorrimos el extremo sur de las Rías Baixas siguiendo primero la costa atlántica y después el río Miño hasta Tui.
Baiona
Comenzamos en Baiona. Podéis recorrer la Fortaleza de Monterreal, pasear por el casco histórico y acercaros hasta el puerto para conocer la réplica de La Pinta, la carabela que llegó a Baiona en 1493 con la noticia del descubrimiento de América.
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Faro de Cabo Silleiro
Desde Baiona continuamos bordeando la costa hasta el Cabo Silleiro. Su característico faro blanco y rojo se encuentra frente al Atlántico y toda esta parte de la carretera ofrece paisajes espectaculares. Es una parada rápida y encaja perfectamente en el recorrido hacia Oia.

Monasterio de Santa María de Oia
Continuando hacia el sur llegamos hasta el Real Monasterio de Santa María de Oia, uno de los monasterios con una ubicación más sorprendente de Galicia. Se encuentra prácticamente frente al océano Atlántico y su historia está estrechamente vinculada a la Orden del Císter y a esta costa. Aunque no podáis visitar el interior, merece la pena deteneros para contemplar el conjunto y recorrer los alrededores.

A Guarda
Nuestra siguiente parada fue A Guarda. Podéis pasear por su puerto, descubrir sus casas indianas y conocer la tradición marinera de la localidad antes de subir hasta su lugar más famoso.
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Castro de Santa Trega
Sobre A Guarda se levanta el Monte de Santa Trega, donde encontraréis uno de los conjuntos arqueológicos más importantes de Galicia. Además de recorrer el castro, desde diferentes puntos del monte tendréis unas vistas espectaculares sobre A Guarda, el océano y la desembocadura del río Miño. En un día despejado, la panorámica hacia Portugal es espectacular.

Desembocadura del río Miño
Desde Santa Trega podréis contemplar perfectamente cómo el río Miño desemboca en el Atlántico, formando la frontera natural entre Galicia y Portugal. Después de recorrer durante varios días la costa gallega, este paisaje supone un magnífico cambio de escenario para la última parte del viaje.
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Tui
Nuestra siguiente parada es en la localidad de Tui. La ciudad está dominada por la impresionante Catedral de Santa María, que se alza sobre el casco histórico y el río Miño. Después podéis recorrer sus calles medievales, descubrir su patrimonio judío, visitar la Capela de San Telmo y acercaros hasta el paseo fluvial. Si queréis, también podéis cruzar el Puente Internacional hasta la ciudad portuguesa de Valença do Minho.
➡️ Qué ver en Tui: lugares imprescindibles

¿Cuántos kilómetros se hacen en esta ruta?
Se trata de una ruta exigente. No solamente por los kilómetros, sino porque muchas carreteras de la Ribeira Sacra, Rías Altas o Costa da Morte son carreteras secundarias en las que avanzaréis bastante más despacio de lo que puede parecer al consultar las distancias en un mapa. Por eso os recomendamos salir temprano, evitar horarios demasiado rígidos y asumir desde el principio que quizá tengáis que eliminar alguna parada si una jornada se alarga más de lo previsto.
¿Es posible hacer esta ruta por Galicia en 7 días?
Sí, porque nosotros la hicimos, pero debéis tener claro que se trata de un road trip bastante intenso. Si os gusta aprovechar mucho los días, cambiar frecuentemente de alojamiento y realizar bastantes kilómetros, podéis utilizar prácticamente el mismo itinerario.
Si preferís viajar lentamente, os recomendaríamos disponer de 10 a 14 días para realizar una ruta similar. Así podréis dedicar más tiempo a la Ribeira Sacra, recorrer con tranquilidad la Costa da Morte y añadir lugares de las Rías Baixas que nosotros dejamos fuera.
Consejos para organizar un viaje a Galicia en una semana
El coche es prácticamente imprescindible para reproducir este itinerario. Muchos de los miradores, playas y pequeñas localidades que visitamos no resultan cómodos de combinar mediante transporte público. También os recomendamos reservar con antelación aquellas visitas que dependan de permisos, mareas o transporte marítimo. Esto es especialmente importante para la Playa de las Catedrales, el islote de Areoso y las Islas Cíes. En el caso de Areoso, algunas fechas y turnos pueden quedar sin autorización cuando la altura de la marea provoca prácticamente la desaparición de la playa. Para las Cíes, organizad primero la autorización y los billetes de barco. Además, recordad que estáis entrando en un Parque Nacional: caminad únicamente por los senderos permitidos, no alimentéis a los animales y regresad con vuestros residuos.
Y, sobre todo, dejad cierto margen para la meteorología. En Galicia podéis encontrar un día completamente despejado en la costa y, pocas horas después, llegar a un mirador cubierto totalmente por la niebla. A nosotros nos ocurrió precisamente en Vixía de Herbeira.
Mapa de nuestra ruta por Galicia en una semana
Recogemos en el mapa siguiente los lugares recogidos en este artículo.
¿Merece la pena viajar a Galicia una semana?
Una semana se queda corta para conocer Galicia, pero siete días dan para organizar un viaje increíble si seleccionáis bien la ruta. En nuestro caso comenzamos entre las aguas termales de Ourense y los cañones de la Ribeira Sacra; recorrimos después algunos de los paisajes más salvajes de las Rías Altas y la Costa da Morte; y terminamos navegando entre las islas y recorriendo los pueblos marineros de las Rías Baixas. En solamente siete días vimos viñedos colgados sobre los cañones del Sil, caminamos bajo los arcos de la Playa de las Catedrales, encontramos Vixía de Herbeira completamente cubierta por la niebla, llegamos hasta Fisterra, navegamos hasta Areoso y Cíes y terminamos contemplando el Miño. Fue un viaje intenso, sí, pero también una magnífica forma de descubrir la enorme variedad de paisajes que encontraréis en Galicia.
Y hasta aquí nuestra ruta por Galicia en una semana. Esperamos que nuestro itinerario os sirva para preparar vuestro propio viaje de 7 días por Galicia. Si tenéis más tiempo, mucho mejor: utilizad esta ruta como punto de partida, añadid jornadas y disfrutad de Galicia con más calma.





