Qué ver en las Rías Baixas: islas, pueblos marineros y playas

Las Rías Baixas son uno de los destinos más completos de Galicia. Aquí encontraréis islas paradisíacas, enormes playas, pequeños pueblos marineros, ciudades con mucho ambiente, castros celtas, pazos, monasterios, miradores y algunos de los mejores lugares de Galicia para disfrutar del marisco y del vino Albariño.

Aunque muchos viajeros relacionan las Rías Baixas principalmente con sus playas, durante vuestra ruta descubriréis que hay muchísimo más. Podréis navegar hasta las Islas Cíes, caminar por los senderos de Ons, recorrer las calles marineras de Combarro, descubrir las bodegas de Cambados, relajaros en La Toja, subir al Monte de Santa Trega, conocer el casco histórico de Tui o terminar el día contemplando el Atlántico desde Cabo Silleiro.

Para conocerlas con tranquilidad os recomendamos disponer de varios días y coche, aunque también encontraréis numerosas excursiones en barco y actividades que os permitirán descubrir las rías desde el mar.

En este artículo os contamos nuestros principales lugares que ver en las Rías Baixas y os proponemos una ruta para organizar vuestro viaje.

1. Islas Cíes

Comenzamos con uno de los lugares más espectaculares de Galicia: las Islas Cíes, situadas en la entrada de la ría de Vigo. El archipiélago está formado por tres islas principales: Monteagudo, Faro y San Martiño. Las dos primeras están comunicadas por la famosa Playa de Rodas, mientras que San Martiño permanece mucho más aislada.

Durante vuestra visita no deberíais limitaros únicamente a disfrutar de las playas. Las Cíes cuentan con diferentes rutas de senderismo que os permitirán descubrir algunos de sus paisajes más espectaculares. Entre nuestras favoritas se encuentra la Ruta del Alto do Príncipe, desde cuyo mirador tendréis una magnífica panorámica sobre la Playa de Rodas y buena parte del archipiélago. También podéis realizar las rutas del Monte Faro, Faro da Porta o Faro do Peito.

Y, por supuesto, reservad tiempo para disfrutar de la Playa de Rodas, la imagen más famosa de las Cíes.

El acceso a las islas está regulado, por lo que os recomendamos organizar previamente tanto el transporte en barco como las autorizaciones que sean necesarias en las fechas de vuestro viaje.

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Playa de Rodas, en Islas Cíes

2. Parque Nacional de las Islas Atlánticas de Galicia

Las Cíes son solamente una parte del Parque Nacional Marítimo-Terrestre de las Islas Atlánticas de Galicia. El espacio protegido está formado por cuatro archipiélagos:

  • Cíes, en la entrada de la ría de Vigo.
  • Ons, frente a la ría de Pontevedra.
  • Sálvora, en la entrada de la ría de Arousa.
  • Cortegada, en el interior de la ría de Arousa.

En conjunto protegen un espectacular patrimonio marítimo y terrestre formado por acantilados, playas, dunas, fondos marinos y numerosas especies animales y vegetales. Si disponéis de varios días, podéis plantearos visitar más de uno de los archipiélagos. Cada uno ofrece una experiencia diferente y os permitirá comprender mucho mejor la enorme riqueza natural de las Rías Baixas.

3. Isla de Ons

La isla de Ons es otra de las grandes visitas que podéis realizar durante vuestro viaje por las Rías Baixas. Pertenece al municipio de Bueu y, a diferencia de las Cíes, Ons conserva todavía población residente. Una vez desembarquéis podéis recorrer diferentes senderos para descubrir la isla.

Uno de sus lugares más conocidos es el Buraco do Inferno, una impresionante formación geológica asociada además a numerosas leyendas. También podéis acercaros al Faro de Ons, disfrutar de las vistas desde el Mirador de Fedorentos o caminar hasta playas como Area dos Cans o Melide. Y no podéis marcharos sin probar uno de los platos más famosos de la isla: el pulpo al estilo de Ons.

Si disponéis de tiempo suficiente, Cíes y Ons merecen jornadas independientes. No intentaríamos conocer ambas apresuradamente el mismo día.

Barco a la isla de Ons

4. Vigo

De regreso al continente podéis dedicar al menos un día a Vigo, la ciudad más grande de Galicia y una excelente base para descubrir la ría. Podéis comenzar recorriendo el Casco Vello, pasando por la Praza da Constitución y la Concatedral de Santa María. Después podéis bajar hacia el puerto y la zona de A Pedra, tradicionalmente relacionada con las ostras, antes de continuar hacia el paseo marítimo. Para contemplar una de las mejores panorámicas de la ciudad podéis subir al Monte do Castro, desde donde tendréis unas magníficas vistas sobre Vigo, su ría y, en días despejados, las Islas Cíes. Si disponéis de más tiempo, podéis acercaros a la playa de Samil. Vigo es también uno de los principales puertos desde los que podéis tomar el barco hacia las Islas Cíes.

Free tour por Vigo

5. Baiona

Continuando hacia el sur llegaréis a Baiona, una de las villas con más historia de las Rías Baixas. Podéis comenzar recorriendo la Fortaleza de Monterreal, situada sobre la península de Monte Boi, y continuar hacia el puerto para conocer la réplica de La Pinta, la carabela que llegó a Baiona en 1493 con la noticia del descubrimiento de América. Después podéis perderos por las calles del casco histórico, visitar la Excolegiata de Santa María y la capilla de Santa Liberata o acercaros hasta la enorme escultura de la Virgen de la Roca. Si hace buen tiempo, también podéis disfrutar de playas como A Ribeira, Barbeira o A Cuncheira.

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Fortaleza de Baiona

6. Faro de Cabo Silleiro

A pocos kilómetros de Baiona podéis deteneros en el Cabo Silleiro, uno de nuestros paisajes favoritos de esta parte de la costa. Aquí encontraréis el característico faro de franjas blancas y rojas y unas magníficas vistas sobre el Atlántico. Además, en los alrededores se conservan antiguas instalaciones militares y baterías costeras, aunque deberéis respetar las zonas restringidas y extremar las precauciones al acercaros a los acantilados. Nos parece una parada perfecta en la carretera que comunica Baiona con Oia y A Guarda.

Faro de Cabo Silleiro

7. Monasterio de Santa María de Oia

Continuando por la carretera de la costa desde Cabo Silleiro hacia A Guarda llegaréis hasta Oia, donde encontraréis uno de los monasterios con una ubicación más sorprendente de Galicia: el Real Monasterio de Santa María de Oia. Su gran peculiaridad es que se encuentra prácticamente a orillas del océano Atlántico, perfectamente integrado en el paisaje costero. De hecho, es el único monasterio de la Orden del Císter situado junto al Atlántico. Sus orígenes se remontan al siglo XII y a lo largo de su historia el monasterio tuvo una estrecha relación con el mar. Los monjes desarrollaron actividades relacionadas con la pesca y dejaron su huella también en la agricultura, la ganadería y el aprovechamiento de los recursos de esta zona del sur de Galicia.

Si queréis visitar el interior, os recomendamos consultar previamente las fechas de apertura, ya que el monasterio se encuentra en proceso de restauración y las visitas se organizan únicamente durante determinados periodos del año.

Monasterio de Santa María de Oia

8. A Guarda

Continuando junto al Atlántico llegaréis a A Guarda, una villa marinera situada muy cerca de la desembocadura del río Miño. Podéis pasear por su puerto, conocer el Museo do Mar, descubrir algunas de sus casas indianas y recorrer la Ruta de las Cetáreas, que conserva restos de antiguas instalaciones utilizadas para mantener vivo el marisco. A Guarda también es un magnífico lugar para disfrutar de la gastronomía gallega y especialmente de los productos del mar. Uno de sus restaurantes más famosos es el Restaurante Trasmallo.

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A Guarda

9. Monte de Santa Trega

Sobre A Guarda se levanta el Monte de Santa Trega o Santa Tecla, uno de los lugares arqueológicos más importantes que podéis visitar durante vuestra ruta. Aquí encontraréis un enorme poblado castreño en el que todavía podéis contemplar las estructuras de numerosas viviendas y algunas reconstrucciones que ayudan a comprender cómo pudo ser la vida en el asentamiento.

Pero Santa Trega merece la pena también por sus vistas. Desde diferentes puntos del monte podréis contemplar A Guarda, el océano Atlántico, la desembocadura del río Miño y la costa portuguesa. En un día despejado es una de las panorámicas más bonitas de esta parte de Galicia.

Monte de Santa Tecla

10. Tui

Desde A Guarda podéis seguir el río Miño hacia el interior hasta llegar a Tui, una de las ciudades históricas más bonitas del sur de Galicia. Su gran protagonista es la Catedral de Santa María, que domina la ciudad desde la parte más elevada del casco histórico. Después podéis perderos por sus calles medievales, descubrir el antiguo patrimonio judío, visitar la Capela de San Telmo y acercaros hasta el Convento de las Clarisas. Tui es además una de las grandes localidades del Camino Portugués a Santiago. Y si disponéis de tiempo, podéis cruzar caminando el Puente Internacional sobre el Miño y llegar hasta Valença do Minho, ya en Portugal.

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Catedral de Santa María de Tui

11. Castillo de Soutomaior

Continuamos hacia el norte para descubrir uno de los castillos más interesantes de la provincia de Pontevedra: el Castillo de Soutomaior. Su historia está estrechamente relacionada con una de las grandes figuras de la Galicia medieval: Pedro Madruga. Más allá del propio castillo, merece la pena dedicar tiempo a sus jardines, donde encontraréis una importante colección botánica y numerosas camelias. La combinación del castillo, los jardines y el paisaje convierte Soutomaior en una parada muy diferente a los pueblos marineros y playas que predominan en esta ruta.

Castillo de Soutomaior

12. Combarro

Muy cerca de Pontevedra encontraréis Combarro, uno de los pueblos más fotografiados de Galicia. Su imagen más característica son los hórreos construidos prácticamente junto al mar. Podéis recorrer la Rúa do Mar, descubrir sus numerosos cruceiros, pasear por la Plaza da Fonte y acercaros hasta la Playa do Padrón, desde donde tendréis una de las mejores perspectivas de los hórreos durante la bajamar. Combarro es pequeño, así que podéis conocer sus principales rincones en unas horas. Eso sí, os recomendamos visitarlo temprano o fuera de las horas centrales del día si queréis disfrutar de sus calles con algo más de tranquilidad.

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Combarro

13. Pontevedra

Pontevedra merece un lugar en cualquier ruta completa por las Rías Baixas. Su centro histórico es uno de los más agradables para recorrer caminando en Galicia. Podéis comenzar en la iglesia de la Virgen Peregrina, continuar hacia la Praza da Ferrería y perderos después por plazas como A Leña, A Verdura o Méndez Núñez. También podéis visitar las ruinas de Santo Domingo, la Basílica de Santa María a Maior y pasear junto al río Lérez. Pontevedra funciona además como una magnífica base para visitar Combarro, Poio y buena parte de la ría.

Free tour por Pontevedra

14. Sanxenxo

Si buscáis playas y ambiente veraniego, vuestra siguiente parada puede ser Sanxenxo. Es uno de los principales destinos turísticos de las Rías Baixas y cuenta con numerosas playas tanto en el centro como en sus alrededores. La Playa de Silgar es la más conocida y se extiende frente al paseo marítimo de la localidad. También podéis acercaros hasta Portonovo, prácticamente unido a Sanxenxo, y utilizar cualquiera de las dos localidades como base para explorar esta parte de la costa. Desde esta zona salen además barcos hacia la isla de Ons y las islas Cíes durante la temporada de navegación.

Barco a las Islas Cíes

15. Playa de A Lanzada

Entre Sanxenxo y O Grove encontraréis una de las playas más famosas de Galicia: A Lanzada. Su enorme arenal abierto al Atlántico supera ampliamente los dos kilómetros y es muy popular entre quienes practican surf. Aunque no tengáis pensado bañaros, merece la pena recorrer parte de la playa y acercaros hasta la ermita de Nuestra Señora de A Lanzada, situada en un pequeño promontorio frente al mar. Toda esta zona está además relacionada con antiguas leyendas y rituales vinculados a la fertilidad.

Ermita de Nuestra Señora de A Lanzada

16. O Grove

Continuando hacia el norte llegaréis a la península de O Grove, uno de los grandes destinos gastronómicos y marineros de las Rías Baixas. Podéis comenzar recorriendo el puerto y después realizar un paseo en barco por la ría de Arousa para contemplar las bateas en las que se cultivan mejillones y otros moluscos. También podéis subir al Mirador de A Siradella, desde donde tendréis una magnífica panorámica de la península, A Lanzada y el entorno de la ría. Y, por supuesto, reservad tiempo para disfrutar de su gastronomía.

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Mariscada en O Chiringuito, en O Grove

17. Isla de La Toja

Un puente une O Grove con la famosa Isla de La Toja o A Toxa. La isla es conocida históricamente por sus aguas termales y sus establecimientos balnearios. Uno de sus lugares más curiosos es la Ermita de San Caralampio, conocida popularmente como la Capilla de las Conchas porque su exterior está prácticamente cubierto por conchas de vieira. También podéis pasear junto al Gran Hotel, conocer la tradición relacionada con los famosos jabones de La Toja y, si viajáis con niños, acercaros a la Aldea de los Grobits.

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Capilla de las Conchas, en la Isla de la Toja

18. Cambados

Nuestra siguiente parada es Cambados, una localidad inevitablemente relacionada con el Albariño y la Denominación de Origen Rías Baixas. Podéis comenzar en la elegante Praza de Fefiñáns, rodeada por el pazo del mismo nombre y la iglesia de San Bieito. Después podéis recorrer tranquilamente las calles del centro, acercaros hasta las ruinas de Santa Mariña Dozo y conocer alguno de los pazos y casas señoriales que recuerdan la importancia histórica de Cambados. Si os interesa el mundo del vino, este es además uno de los mejores lugares para visitar una bodega de Albariño y realizar una cata. También podéis acercaros hasta el barrio marinero de Santo Tomé y la Torre de San Sadurniño, cuyos restos se levantan prácticamente junto al mar.

Free tour por Cambados

19. Illa de Arousa e islote de Areoso

Continuando por la ría de Arousa podéis acercaros hasta la Illa de Arousa, unida al continente por un largo puente y perfecta para disfrutar de playas, pequeños puertos y paisajes mucho más tranquilos. Uno de sus principales espacios naturales es el Parque Natural de Carreirón, donde encontraréis senderos, pequeñas calas y diferentes puntos desde los que contemplar la ría.

Pero frente a la Illa de Arousa se esconde uno de los paisajes más sorprendentes de las Rías Baixas: el islote de Areoso o Guidoiro Areoso. Se trata de un pequeño islote de aproximadamente nueve hectáreas, caracterizado por su arena blanca, aguas transparentes y un sistema de dunas que, en determinados momentos, puede recordar más a una pequeña isla del Caribe que a la costa gallega.

Sin embargo, Areoso es un espacio natural especialmente frágil y protegido. Además de su valor paisajístico, posee una enorme importancia arqueológica, ya que la erosión ha dejado al descubierto diferentes restos y estructuras de origen prehistórico.

Cómo visitar el islote de Areoso

No podéis simplemente llegar hasta Areoso y desembarcar libremente. Para acceder a la zona terrestre del islote es necesario solicitar previamente una autorización gratuita de la Xunta de Galicia, tanto en temporada alta como en temporada baja. El número de visitantes está limitado y las condiciones de acceso dependen también de las mareas, ya que durante determinadas pleamares buena parte del arenal puede quedar cubierta por el agua. Por eso os recomendamos comprobar primero las mareas, solicitar después el permiso para el día y turno que os interese y, finalmente, organizar el transporte.

La forma más habitual de llegar es desde la Illa de Arousa, mediante una embarcación autorizada o realizando una excursión en kayak. Una vez allí, recordad que estaréis visitando un espacio extremadamente sensible. No podéis acampar ni pasar la noche, debéis respetar las zonas restringidas de dunas y nidificación y, por supuesto, no tocar ni mover ningún resto arqueológico. Tampoco encontraréis restaurantes, baños, duchas ni ningún otro tipo de servicio, por lo que tendréis que llevar todo lo necesario y regresar con todos vuestros residuos.

Si queréis conocer todos los detalles sobre las autorizaciones, las mareas, cómo llegar y las normas de acceso, os recomendamos consultar nuestra guía específica:

➡️ Visitar el islote de Areoso: permiso, cómo llegar y consejos

Islote de Areoso

Ruta por las Rías Baixas en coche

Si queréis realizar un gran recorrido por las Rías Baixas, podéis organizarlo aproximadamente de sur a norte:

Tui → A Guarda → Monte de Santa Trega → Faro de Cabo Silleiro → Baiona → Vigo → Islas Cíes → Castillo de Soutomaior → Pontevedra → Combarro → Sanxenxo → Isla de Ons → A Lanzada → O Grove → Isla de La Toja → Cambados.

Las visitas a Cíes y Ons requieren prácticamente una jornada cada una, por lo que no debéis calcular esta ruta únicamente por las distancias en carretera.

Qué ver en las Rías Baixas en 3 días

Si solamente disponéis de tres días tendréis que seleccionar bastante. Durante el primer día podéis conocer Tui, Monte de Santa Trega, A Guarda, Cabo Silleiro y Baiona. El segundo día podéis dedicarlo completamente a Vigo y las Islas Cíes. Y durante el tercer día podéis recorrer Combarro, Sanxenxo, A Lanzada, O Grove, La Toja y Cambados. Será un recorrido bastante intenso, por lo que si preferís viajar con tranquilidad eliminaríamos algunas paradas.

Qué ver en las Rías Baixas en 5 días

Con cinco días podéis organizar un viaje mucho más equilibrado.

  • Día 1: Tui, Monte de Santa Trega y A Guarda.
  • Día 2: Cabo Silleiro, Baiona y Vigo.
  • Día 3: Islas Cíes.
  • Día 4: Soutomaior, Pontevedra, Combarro y Sanxenxo.
  • Día 5: A Lanzada, O Grove, La Toja y Cambados.

Si queréis visitar también la isla de Ons, os recomendamos añadir al menos una jornada más.

Qué ver en las Rías Baixas en 7 días

Con una semana podéis disfrutar mucho más de la zona y dedicar jornadas completas a las islas. Podéis reservar un día para Tui, Santa Trega y A Guarda; otro para Baiona y Vigo; uno completo para las Islas Cíes; otro para Soutomaior, Pontevedra y Combarro; una jornada para Sanxenxo y Ons; otra para A Lanzada, O Grove y La Toja; y terminar en Cambados y la ría de Arousa.

Si disponéis todavía de más tiempo podéis incorporar Sálvora, Cortegada o continuar vuestro viaje hacia la península do Barbanza.

Cuántos días dedicar a las Rías Baixas

Para conocer únicamente algunos de sus lugares más famosos podéis dedicar tres o cuatro días, pero si queréis realizar una ruta como la que os proponemos recomendamos entre cinco y siete días. Las excursiones a las islas son las que más condicionarán vuestro itinerario. Cíes y Ons merecen prácticamente un día completo cada una, y además los barcos están condicionados por las temporadas, horarios y condiciones marítimas. Por eso os recomendamos organizar primero las jornadas dedicadas a las islas y distribuir después el resto de la ruta.

Mejor época para visitar las Rías Baixas

Podéis visitar las Rías Baixas durante todo el año, aunque finales de primavera, verano y comienzos de otoño son especialmente agradables si queréis combinar pueblos, senderismo y playas. Durante el verano encontraréis más conexiones marítimas con las islas y podréis disfrutar mejor de los arenales, aunque también habrá más visitantes. La primavera y septiembre nos parecen especialmente interesantes si queréis recorrer la zona con algo más de tranquilidad. Si viajáis fuera de temporada alta, comprobad siempre previamente los horarios de los barcos a Cíes, Ons y Sálvora.

Mapa de los lugares que ver en las Rías Baixas

Estos son los principales lugares que ver en las Rías Baixas incluidos en este artículo.

¿Merece la pena recorrer las Rías Baixas?

Sin ninguna duda. Además, una de las grandes ventajas de las Rías Baixas es la enorme variedad de lugares que encontraréis en relativamente poca distancia. Podéis comenzar la mañana caminando por un antiguo castro sobre el río Miño, comer marisco en un pueblo marinero, pasear por las calles de una ciudad histórica y terminar contemplando el atardecer frente al Atlántico. Y si añadís las Islas Cíes, Ons, los viñedos de Cambados, los hórreos de Combarro y los paisajes de A Guarda y Baiona, tendréis una ruta tremendamente completa. Nuestro consejo es que no intentéis verlo todo demasiado rápido. Las Rías Baixas se disfrutan mucho más cuando dejáis tiempo para sentaros en una terraza, recorrer un puerto, deteneros en un mirador o improvisar una parada junto al mar.

Y hasta aquí nuestra guía con los principales lugares que ver en las Rías Baixas. Esperamos que os resulte útil para organizar vuestro viaje por esta espectacular zona de Galicia. Si ya habéis recorrido las Rías Baixas y conocéis alguna isla, playa, pueblo o mirador que añadiríais a nuestra ruta, ¡os leemos en los comentarios!

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