Situada en pleno corazón de la Ribeira Sacra, Parada de Sil es uno de los mejores puntos de partida para descubrir los espectaculares paisajes del Cañón del Sil. Aquí podremos contemplar el río desde miradores situados a cientos de metros de altura, navegar entre las paredes del cañón, caminar por bosques de castaños, visitar antiguos monasterios y descubrir pequeños pueblos en los que todavía se respira la tranquilidad del interior de Galicia. Y, por supuesto, también tendremos tiempo para disfrutar de la gastronomía gallega y los vinos de la Ribeira Sacra.
A continuación os contamos qué hacer en Parada de Sil y alrededores y cómo organizar una ruta por uno de los paisajes más impresionantes de Galicia.
1. Recorrer los mejores miradores del Cañón del Sil
Una de las experiencias imprescindibles durante cualquier viaje por la Ribeira Sacra es recorrer sus miradores sobre el Cañón del Sil. El río ha excavado durante miles de años un profundo cañón entre las montañas de Lugo y Ourense, creando enormes laderas que en algunos puntos parecen caer prácticamente en vertical sobre el agua. Además, buena parte de estas pendientes están ocupadas por pequeños viñedos cultivados en bancales.
Existen muchísimos miradores repartidos a ambos lados del río, pero nosotros no intentaríamos visitarlos todos. Preferimos seleccionar algunos que ofrezcan perspectivas diferentes y detenernos tranquilamente a disfrutar del paisaje.
Mirador de As Penas de Matacás
Os recomendamos comenzar por el Mirador de As Penas de Matacás. No se encuentra exactamente en Parada de Sil, sino en el vecino municipio de Castro Caldelas. Aun así, para nosotros es uno de los miradores imprescindibles durante cualquier ruta por esta parte de la Ribeira Sacra. Desde aquí tendremos una espectacular panorámica del Cañón del Sil y podremos apreciar perfectamente uno de los paisajes más característicos de la zona: los viñedos cultivados en terrazas sobre las pronunciadas laderas del cañón. Es precisamente desde este punto elevado desde donde mejor podremos comprender la enorme dificultad que supone trabajar estas viñas y por qué se utiliza habitualmente la expresión viticultura heroica para describir el cultivo de la vid en la Ribeira Sacra.
El río funciona además como frontera natural entre las provincias de Lugo y Ourense. Desde el mirador podremos observar los viñedos de Amandi, en la orilla lucense, y las laderas de Abeleda, en la provincia de Ourense. En la parte inferior distinguiremos también diferentes embarcaderos y las embarcaciones que recorren el río.
Si disponemos de tiempo y nos gusta caminar, también existe la PR-G 237 Sendeiro do Miradoiro de Matacás, una ruta circular bastante exigente que nos permite conocer con mucha más profundidad este entorno.

Balcones de Madrid
Ya dentro del municipio de Parada de Sil encontramos probablemente su mirador más famoso: los Balcones de Madrid, también conocidos como Os Torgás. Desde el centro del pueblo podemos llegar caminando hasta el mirador, situado aproximadamente a un kilómetro. Al final del camino encontraremos varios balcones abiertos hacia el Cañón del Sil desde los que podremos contemplar las paredes del cañón y el río muchos metros más abajo.
Su curioso nombre está relacionado con la emigración. Según la tradición local, desde este lugar se despedía a los hombres que abandonaban estas tierras para marcharse a trabajar a otros lugares, muchos de ellos como barquilleros en Madrid. Precisamente esta historia está también presente en el centro de Parada de Sil, donde encontraremos un monumento dedicado al barquilleiro.
Mirador de Cabezoás
Otro de los miradores que podemos incluir es el Mirador de Cabezoás, situado junto a la carretera que comunica Parada de Sil con Santo Estevo. Es una parada muy sencilla y ofrece una bonita panorámica de uno de los grandes meandros del Sil. Una pequeña pasarela nos acerca hacia el borde de la ladera y nos permite contemplar el cañón desde una perspectiva completamente diferente a la de As Penas de Matacás.
Mirador da Cividade
También recomendamos acercarnos al Mirador da Cividade, especialmente si estamos recorriendo en coche los alrededores de Parada de Sil. Su plataforma se adentra hacia el paisaje y ofrece otra impresionante panorámica del Cañón del Sil.
Muy cerca encontraremos otros miradores, por lo que podemos combinar varias paradas durante la misma ruta. Si tenemos poco tiempo, nosotros priorizaríamos As Penas de Matacás, Balcones de Madrid y Cabezoás. Con estos tres tendréis perspectivas bastante diferentes del Cañón del Sil.
Después de contemplar el Cañón del Sil desde las alturas, llega el momento de verlo desde una perspectiva completamente diferente. Y para ello nada mejor que navegar por el río Sil. Desde el agua se comprende todavía mejor las dimensiones del cañón, con enormes paredes elevándose a ambos lados del río y pequeños viñedos ocupando pendientes que parecen prácticamente imposibles de cultivar.
Os recomendamos reservar el Paseo en catamarán por los Cañones del Sil, con salida desde el embarcadero de Ponte do Sil, muy cerca de Doade. La navegación dura aproximadamente dos horas y se realiza acompañados por un guía. Durante el recorrido se pueden contemplar los bancales de viñedos, los bosques que cubren las laderas y algunas de las zonas más espectaculares del cañón. El catamarán dispone además de una zona exterior en la cubierta superior, perfecta para disfrutar del paisaje y hacer fotografías, y otra zona interior cubierta.
Si es nuestra primera visita a la Ribeira Sacra, nosotros intentaríamos combinar miradores + catamarán. Contemplar el Cañón del Sil primero desde cientos de metros de altura y después navegar por su interior son dos experiencias completamente diferentes y complementarias.
3. Disfrutar de la gastronomía en Parada de Sil
Después de recorrer los miradores llega el momento de disfrutar de otra de las grandes razones para viajar por Galicia: su gastronomía. En Parada de Sil podremos probar platos tradicionales gallegos, carnes, productos de temporada y diferentes recetas de cocina casera acompañadas, por supuesto, por algún vino de la D.O. Ribeira Sacra. Nosotros comimos en O Curtiñeiro, situado en la Praza da Fonte, y nos pareció una opción con una excelente relación calidad-precio.
Además de la comida, hay algo que probablemente os llamará la atención nada más entrar: sus paredes están llenas de monedas. Con el paso de los años, numerosos clientes han ido dejando monedas pegadas en las paredes del establecimiento, creando una decoración de lo más curiosa. Encontraremos monedas de diferentes lugares y épocas repartidas por el local, convirtiéndose prácticamente en una pequeña tradición de O Curtiñeiro.

4. Pasear por Parada de Sil
Aunque la mayoría de viajeros llegan atraídos por los paisajes del Cañón del Sil, merece la pena dedicar un pequeño paseo al núcleo de Parada de Sil. Podemos acercarnos hasta la Praza do Barquilleiro, donde encontraremos el monumento dedicado a este antiguo oficio, y recorrer tranquilamente las calles próximas.
El encanto de Parada de Sil reside precisamente en su ambiente tranquilo, sus casas tradicionales y, sobre todo, en su privilegiada ubicación rodeada de algunos de los paisajes más espectaculares de la Ribeira Sacra.

5. Visitar el Monasterio de Santa Cristina de Ribas de Sil
Otro de los grandes imprescindibles de Parada de Sil es el Monasterio de Santa Cristina de Ribas de Sil. Y buena parte de su magia reside en su ubicación. El monasterio aparece escondido entre un frondoso bosque de castaños en una de las laderas que descienden hacia el Cañón del Sil. Sus orígenes están relacionados con las comunidades religiosas que durante la Edad Media buscaron aislamiento en los valles de la actual Ribeira Sacra. Destaca especialmente su iglesia románica, levantada fundamentalmente entre los siglos XII y XIII, además de los restos de las antiguas dependencias monásticas.
Si os gusta el senderismo podéis descubrir el monasterio de una forma completamente diferente realizando la PR-G 98 Cañón del Sil – Santa Cristina. Esta ruta parte del entorno de Parada de Sil y atraviesa algunos de los paisajes más característicos de la Ribeira Sacra. Durante el recorrido caminaréis entre bosques de castaños y robles, antiguos caminos, viñedos y miradores antes de alcanzar el Monasterio de Santa Cristina. Es una de las mejores actividades que podéis realizar si queréis ir más allá de recorrer la zona en coche. Eso sí, debéis reservar varias horas y llevar calzado adecuado, agua y algo de comida, especialmente durante los meses más calurosos.

7. Recorrer las Pasarelas del río Mao
Otro de nuestros lugares favoritos en los alrededores de Parada de Sil son las Pasarelas del río Mao. Se encuentran en el entorno de Barxacova y os permitirán descubrir un paisaje completamente diferente al de los grandes miradores del Sil. En lugar de contemplar el río desde cientos de metros de altura, aquí caminaréis por una sucesión de pasarelas de madera construidas sobre el cañón del río Mao. Podéis realizar únicamente el tramo de las pasarelas o integrarlo dentro de rutas más largas si queréis dedicar buena parte de la jornada al senderismo.
8. Descubrir la necrópolis de San Vítor de Barxacova
Muy cerca de las Pasarelas del Mao encontramos uno de los lugares arqueológicos más curiosos de la zona: la necrópolis medieval de San Vítor de Barxacova. Aquí podréis contemplar diferentes tumbas antropomorfas excavadas directamente en la roca. Las excavaciones arqueológicas realizadas en el enclave han permitido conocer mejor este antiguo asentamiento medieval y sus prácticas funerarias. Además, podéis combinar fácilmente la visita con las Pasarelas del Mao durante la misma ruta.
9. Conocer el castaño de Entrambosríos
Los castaños forman parte inseparable del paisaje de la Ribeira Sacra. Durante siglos proporcionaron madera y alimento a las poblaciones de estas montañas, y todavía hoy encontraremos enormes soutos de castaños durante nuestras rutas. Uno de los ejemplares más destacados es el castaño de Entrambosríos, considerado uno de los árboles monumentales de esta zona. No lo consideramos imprescindible si únicamente tenemos unas horas, pero sí puede resultar una parada interesante si disponéis de un día completo o estáis realizando una ruta tranquila por Parada de Sil.
10. Descubrir la Casa-Museo del Chocolate de Teimende
Una visita bastante diferente es la Casa-Museo del Chocolate de Teimende. En su interior conoceréis la historia de una antigua fábrica familiar de chocolate y podréis descubrir cómo se elaboraba este producto artesanalmente. Es una parada curiosa y especialmente recomendable si viajáis en familia o queréis alternar miradores y rutas de senderismo con una visita diferente.
11. Visitar una bodega de la Ribeira Sacra
No podemos hablar de los Cañones del Sil sin hablar del vino. Los viñedos que veremos desde As Penas de Matacás y otros miradores no son simplemente parte del paisaje. Constituyen uno de los elementos culturales y económicos más importantes de la Ribeira Sacra. Por eso recomendamos completar nuestra ruta visitando alguna bodega de la D.O. Ribeira Sacra. Podréis conocer el proceso de elaboración, aprender sobre variedades como la mencía y comprender mucho mejor el enorme trabajo que existe detrás de esos pequeños viñedos que hemos contemplado desde los miradores. Y, por supuesto, terminar la visita con una degustación.
Tour organizado por los Cañones del Sil
Si no queremos conducir o preferimos conocer la zona acompañados por un guía, también podemos realizar un Tour por los Cañones del Sil. La actividad dura aproximadamente cinco horas y combina algunos de los elementos esenciales de la Ribeira Sacra: los paisajes del cañón, un paseo en barco por el Sil y una cata de vinos. Nos parece una alternativa especialmente interesante si estamos alojados en Monforte de Lemos y queremos dedicar medio día a conocer los Cañones del Sil sin preocuparnos de organizar desplazamientos, aparcamientos y horarios.
Otra posibilidad, si estamos alojados en Ourense, es realizar una Excursión a la Ribeira Sacra, una actividad de día completo que combina transporte, guía, visita a un monasterio, los viñedos y bancales del Cañón del Sil, paseo en catamarán y cata de vinos.
En cambio, si estamos recorriendo la Ribeira Sacra por nuestra cuenta en coche, nosotros optaríamos por reservar únicamente el paseo en catamarán y organizar el resto del día a nuestro ritmo.
Qué hacer en Parada de Sil y alrededores en un día
Si solamente disponemos de un día, tendremos que seleccionar bien las visitas. Nosotros comenzaríamos temprano acercándonos al Mirador de As Penas de Matacás, uno de nuestros favoritos para contemplar los viñedos y el Cañón del Sil. Después continuaríamos hacia Parada de Sil para visitar los Balcones de Madrid y, dependiendo del tiempo disponible, añadiríamos Cabezoás. A continuación visitaríamos el Monasterio de Santa Cristina de Ribas de Sil. Regresaríamos después a Parada de Sil para comer y disfrutar tranquilamente de la gastronomía local.
Por la tarde realizaríamos el paseo en catamarán por los Cañones del Sil, terminando así la jornada contemplando desde el agua el mismo paisaje que durante la mañana habremos observado desde las alturas. Es un día bastante completo, por lo que recomendamos comprobar previamente distancias, horarios del monasterio y hora de salida del barco.
Qué hacer en Parada de Sil y alrededores en dos días
Con dos días podemos organizar la visita con mucha más tranquilidad. El primer día lo dedicaríamos a As Penas de Matacás, Balcones de Madrid, Cabezoás, Santa Cristina y el paseo en catamarán. Durante la segunda jornada realizaríamos las Pasarelas del río Mao, visitaríamos la necrópolis de San Vítor de Barxacova y completaríamos el día con una bodega de la Ribeira Sacra. También podemos sustituir alguna de estas visitas por una ruta de senderismo si preferimos pasar más tiempo en plena naturaleza.
Mapa de los lugares que ver en Parada de Sil y alrededores
A continuación se muestra un mapa con los lugares que ver en Parada de Sil y alrededores incluidos en este artículo.
¿Cuántos días dedicar a Parada de Sil?
Podéis conocer los principales lugares de Parada de Sil y realizar una primera ruta por el Cañón del Sil en un día completo.
Sin embargo, nosotros recomendamos dedicar dos días. En dos días podréis recorrer los miradores sin prisas, visitar Santa Cristina, navegar en catamarán y reservar una segunda jornada para las Pasarelas del Mao, San Vítor y alguna bodega. Si además queréis conocer Monforte de Lemos, Castro Caldelas y otros rincones de la Ribeira Sacra, ampliaríamos el viaje hasta tres o cuatro días.
Mejor época para visitar Parada de Sil y el Cañón del Sil
La Ribeira Sacra cambia completamente dependiendo de la estación. Durante la primavera encontraremos bosques muy verdes y temperaturas agradables para realizar rutas de senderismo. El verano nos ofrece muchas horas de luz y suele ser una buena época para realizar actividades al aire libre, aunque debemos tener en cuenta que las temperaturas pueden ser elevadas durante las horas centrales. Y el otoño es probablemente una de las épocas más bonitas para visitar el Cañón del Sil. Los viñedos y los bosques comienzan a teñirse de tonos amarillos, rojizos y ocres, transformando completamente las laderas del cañón.
¿Merece la pena visitar Parada de Sil?
Sin ninguna duda. Parada de Sil y sus alrededores concentran muchos de los elementos que hacen especial a la Ribeira Sacra: cañones fluviales, miradores espectaculares, viñedos imposibles, monasterios medievales, bosques de castaños, pequeños pueblos y gastronomía tradicional. Además, podemos contemplar el Cañón del Sil desde las alturas y, unas horas después, navegar por el mismo río en catamarán. Nosotros dedicaríamos como mínimo un día completo a esta zona, aunque dos días nos parecen mucho más adecuados si queremos disfrutarla sin prisas.
Y hasta aquí nuestra guía sobre qué hacer en Parada de Sil y alrededores. Esperamos que os resulte útil para organizar vuestra ruta por el Cañón del Sil y descubrir uno de los paisajes más espectaculares de Galicia. Si ya habéis recorrido la Ribeira Sacra y conocéis algún mirador o rincón que añadiríais a esta ruta, ¡nos encantará leer vuestras recomendaciones en los comentarios!





