Ámsterdam es una de las ciudades más bonitas y especiales de Europa, famosa por sus canales, sus casas inclinadas y su ambiente único. En esta guía encontraréis los lugares que ver en Ámsterdam imprescindibles, desde sus rincones más históricos hasta algunos de los sitios más curiosos y fotogénicos de la ciudad. Además, también os proponemos varias excursiones cercanas para completar vuestro viaje. Preparad la cámara porque os esperan molinos, barrios con mucho encanto y algunos de los paisajes más bonitos de los Países Bajos.
Información práctica para tu viaje
Ámsterdam cuenta con excelentes conexiones internacionales, por lo que llegar hasta la capital neerlandesa resulta sencillo desde la mayoría de ciudades europeas. La opción más habitual es volar al Aeropuerto de Ámsterdam-Schiphol, situado a unos 20 kilómetros del centro y perfectamente comunicado en tren, autobús y taxi. Si preferís viajar al centro más cómodamente, podéis reservar un traslado para que os dejen directamente en vuestro hotel. Para los que viajáis desde ciudades cercanas, también podéis optar por el tren, que cuenta con conexiones directas desde lugares como Bruselas, París o Berlín.
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Para conocer el contexto de la ciudad desde el principio, os recomendamos reservar un tour. Os recomendamos los siguientes:
- Free tour por Ámsterdam
- Autobús turístico de Ámsterdam
- Tour en bicicleta por Ámsterdam
- Visita guiada por Ámsterdam en grupo reducido
- Tour privado por Ámsterdam
Si queréis ahorrar tiempo y dinero durante vuestra estancia, una de las mejores opciones es reservar la I amsterdam City Card. Esta tarjeta turística incluye la entrada a los principales museos de la ciudad, uso ilimitado del transporte público, un crucero por los canales y alquiler de bicicleta 24 horas.
En el siguiente mapa tenéis los distintos lugares que se mencionan en este artículo:
1. Damrak
El Damrak es una de las avenidas más conocidas y transitadas de Ámsterdam, ya que conecta la Amsterdam Centraal con la céntrica Plaza Dam. Antiguamente formaba parte del puerto de la ciudad y todavía conserva varios tramos de agua que recuerdan su pasado como canal.

2. Mercado de las Flores
El Bloemenmarkt es uno de los mercados más singulares de la ciudad y el único mercado flotante de flores del mundo. Su origen se remonta al siglo XIX, cuando los comerciantes llegaban en barcazas cargadas de flores y plantas frescas a este canal para vender directamente su mercancía, manteniendo así la tradición comercial ligada al agua tan característica de Ámsterdam.
Hoy en día, aunque las barcazas siguen formando parte de su estructura, el mercado se ha adaptado al turismo y combina puestos de flores frescas con bulbos, especialmente de tulipanes, souvenirs y objetos típicos. Pasear por este tramo del canal Singel permite descubrir la importancia histórica de la floricultura en Países Bajos y disfrutar de un lugar lleno de color y aroma en pleno centro de la ciudad.

3. Begijnhof
El Begijnhof es uno de los rincones con más encanto y tranquilidad del centro de Ámsterdam. Oculto tras una discreta entrada junto a la bulliciosa zona comercial, este patio interior fue fundado en el siglo XIV como residencia de las beguinas, mujeres religiosas laicas que vivían en comunidad sin tomar votos monásticos.
Al cruzar su acceso, el ambiente cambia por completo: jardines cuidados, casas históricas y un silencio poco habitual en pleno centro crean una atmósfera muy especial. Entre sus edificios más destacados se encuentra la English Reformed Church y una de las casas de madera más antiguas de la ciudad, superviviente de la época medieval.

4. The Dancing Houses
Las conocidas como “dancing houses” hacen referencia a las casas inclinadas, típicas de los siglos XVII y XVIII, que veréis a lo largo de los canales de Ámsterdam. Estas viviendas, estrechas y altas, parecen “bailar” debido a su ligera inclinación, que puede ser hacia delante o hacia los lados. Este curioso efecto se debe en parte al terreno pantanoso sobre el que se construyó la ciudad, que provocó asentamientos irregulares con el paso del tiempo. Además, muchas de estas casas fueron diseñadas con una leve inclinación hacia adelante de forma intencionada para facilitar el uso de poleas en la parte superior, evitando que las mercancías golpearan la fachada al ser izadas. Hoy en día, estas fachadas torcidas forman parte del encanto de Ámsterdam y son uno de los elementos arquitectónicos más fotografiados de la ciudad.
Uno de los mejores lugares para ver las famosas “dancing houses” es a orillas del río Amstel, muy cerca de la calle Bakkerstraat y del puente Blauwbrug. En este punto encontraréis varias casas estrechas y ligeramente inclinadas que parecen apoyarse unas sobre otras, creando ese efecto tan característico de “casas que bailan”.

5. Jardines de Keukenhof
Los jardines de Keukenhof es uno de los jardines florales más impresionantes del mundo y una de las visitas más espectaculares que podéis hacer cerca de Ámsterdam en primavera. Situado en la localidad de Lisse, este parque abre solo unas pocas semanas al año, normalmente entre marzo y mayo, coincidiendo con la floración de millones de tulipanes. Durante vuestra visita recorreréis amplios jardines perfectamente diseñados, con caminos rodeados de tulipanes de todos los colores, además de narcisos, jacintos y otras flores. El parque cuenta también con pabellones interiores con exposiciones florales, esculturas al aire libre y hasta un molino tradicional desde el que podréis contemplar los campos de tulipanes que rodean la zona.

6. El Barrio Rojo
El Barrio Rojo de Ámsterdam, conocido como De Wallen, es uno de los lugares más famosos y visitados de la ciudad. Sus calles, atravesadas por canales e iluminadas por los característicos neones rojos, albergan escaparates donde trabajan prostitutas de forma legal, una actividad que en Países Bajos está regulada por ley.
El ejercicio de la prostitución en Ámsterdam se realiza bajo estrictas normas, con controles sanitarios, licencias y medidas de seguridad. Entre ellas, muchas de las trabajadoras disponen de botones del pánico conectados con la policía, lo que refuerza su protección ante cualquier situación de riesgo. Además, está prohibido hacer fotografías a las personas que trabajan en los escaparates, una norma que conviene respetar durante la visita.

7. Barrio judío y Casa de Ana Frank
El barrio judío de Ámsterdam, situado en la zona este del centro, es uno de los lugares con mayor carga histórica de la ciudad. Aquí podréis conocer de cerca la huella de la comunidad judía, especialmente marcada por los acontecimientos de la Segunda Guerra Mundial, visitando espacios como la impresionante Sinagoga Portuguesa de Ámsterdam, una de las sinagogas sefardíes más importantes de Europa.
Muy cerca se encuentra la Casa de Ana Frank, uno de los lugares más visitados de Ámsterdam. En esta casa, situada junto al canal Prinsengracht, la joven Ana Frank y su familia permanecieron ocultos durante más de dos años mientras huían de la persecución nazi. Hoy, convertida en museo, permite recorrer las estancias del escondite y comprender mejor su historia a través de objetos, documentos y extractos de su famoso diario. Debido a su enorme demanda y aforo limitado, es muy recomendable reservar la visita con al menos dos meses de antelación, ya que las entradas se ponen a la venta con bastante antelación y suelen agotarse rápidamente.
Para profundizar aún más en este periodo histórico, os recomendamos realizar este tour de Ana Frank por el barrio judío, una visita guiada que os ayudará a contextualizar los hechos, conocer detalles menos conocidos y entender mejor cómo se vivió la ocupación nazi en la ciudad.

8. Plaza Dam
La Plaza Dam es el corazón histórico de Ámsterdam y el lugar donde nació la ciudad en el siglo XIII, cuando se construyó una presa (“dam”) sobre el río Amstel que dio origen al asentamiento y posteriormente a su nombre. Hoy es una plaza amplia y siempre animada, rodeada de algunos de los edificios más emblemáticos de la capital neerlandesa.
Dominando uno de sus lados se encuentra el Palacio Real de Ámsterdam, levantado en el siglo XVII como ayuntamiento durante la Edad de Oro neerlandesa. Aunque sigue siendo una residencia oficial de la monarquía para ceremonias y recepciones, la familia real neerlandesa no vive aquí, sino en La Haya. Junto a él se alza la Iglesia Nueva, templo gótico del siglo XV que actualmente acoge exposiciones y actos oficiales.
En la plaza también se encuentra el Madame Tussauds Amsterdam, uno de los museos de cera más populares de la ciudad. Frente al palacio destaca el Monumento Nacional, un obelisco inaugurado en 1956 en recuerdo de las víctimas neerlandesas de la Segunda Guerra Mundial. Muy cerca está el Memorial voor Damslachtoffers 7 mei 1945, que homenajea a las 32 personas asesinadas por soldados nazis escondidos en un edificio de la plaza, quienes abrieron fuego contra la multitud apenas dos días después de la liberación de Ámsterdam, el 7 de mayo de 1945.

9. Museos de Ámsterdam
Ámsterdam es una ciudad imprescindible para los amantes de la cultura, con una oferta museística de primer nivel concentrada principalmente en la zona de Museumplein. En esta gran plaza y sus alrededores encontraréis algunos de los museos más importantes del país y de Europa. El más destacado es el Rijksmuseum, donde podréis admirar obras maestras del Siglo de Oro neerlandés, como las de Rembrandt o Johannes Vermeer. Justo al lado se encuentra el Museo Van Gogh, que alberga la mayor colección del mundo del famoso pintor, permitiéndoos recorrer su evolución artística a través de sus cuadros más conocidos.
Otro museo muy popular es el Stedelijk Museum, dedicado al arte moderno y contemporáneo, con obras de artistas internacionales. Además, si buscáis una experiencia diferente, podéis visitar el Museo Moco, centrado en arte moderno y urbano, o el Museo de la Ciencia NEMO, ideal si viajáis en familia.

10. Chinatown
El barrio chino de Ámsterdam se sitúa muy cerca del Barrio Rojo de Ámsterdam, y es uno de los más antiguos de Europa. Este animado rincón de la ciudad destaca por su mezcla cultural, con restaurantes asiáticos, supermercados especializados y calles llenas de farolillos y carteles en caracteres chinos que le dan un ambiente muy particular.
Su símbolo más reconocible es el Fo Guang Shan He Hua Temple, el mayor templo budista de estilo tradicional chino en Europa. Inaugurado en el año 2000, llama la atención por su arquitectura colorida, con tejados curvados, detalles ornamentales y una cuidada decoración que contrasta con los edificios occidentales de su entorno. En su interior encontraréis un espacio dedicado a la meditación y la práctica budista, que transmite calma y espiritualidad en pleno centro de la ciudad.

11. Coffee shops en Ámsterdam
Los coffee shops de Ámsterdam forman parte de la cultura más conocida de la ciudad. En estos locales se permite la venta y consumo de cannabis de forma regulada, siempre bajo ciertas normas, como la prohibición de venta a menores de edad o la limitación de cantidades. Más allá de esto, muchos coffee shops ofrecen un ambiente relajado donde también podéis tomar algo, escuchar música o simplemente descansar durante vuestra visita.
Uno de los más famosos es The Bulldog The First, considerado el primer coffee shop de la ciudad. Inaugurado en 1975, este histórico local se encuentra en el Barrio Rojo y se ha convertido en todo un símbolo de la cultura alternativa de Ámsterdam.

12. Estación Central de Ámsterdam
Se trata de la principal estación de trenes de la ciudad, situada junto al centro histórico y muy cerca de algunos de los principales canales. Se encuentra en una zona donde antiguamente se encontraba el puerto de Ámsterdam. Además de ser un importante nudo ferroviario, la estación conecta con tranvías, autobuses, y ferris gratuitos.
Inaugurada en 1889 y diseñada por el arquitecto Pierre Cuypers, destaca por su fachada de estilo neorrenacentista, similar a la del Rijksmuseum, del mismo autor.

13. Basílica de San Nicolás
La Basílica de San Nicolás es una de las iglesias más importantes de Ámsterdam y el principal templo católico de la ciudad. Situada muy cerca de la Amsterdam Centraal, fue construida a finales del siglo XIX, en un momento en el que el catolicismo volvió a ganar visibilidad en los Países Bajos tras siglos de restricciones. Dedicada a San Nicolás, patrón de los marineros y de la ciudad de Ámsterdam, esta basílica es una parada muy interesante tanto por su valor religioso como por su belleza arquitectónica, además de encontrarse en una ubicación muy céntrica.
Su arquitectura os llamará la atención por la mezcla de estilos neobarroco y neorrenacentista, con una imponente fachada presidida por dos torres y una gran cúpula central. En el interior, encontraréis un espacio rico en decoración, con vidrieras, frescos y numerosos detalles ornamentales que crean un ambiente solemne y acogedor.

14. Zaanse Schans
Zaanse Schans es uno de los lugares más pintorescos y visitados de los alrededores de Ámsterdam, conocido por sus icónicos molinos de viento y su ambiente tradicional neerlandés. Este conjunto al aire libre recrea cómo era la vida en los Países Bajos entre los siglos XVII y XVIII, en plena época dorada de la región del Zaan. Al recorrer Zaanse Schans pasearéis entre canales y varios molinos históricos perfectamente conservados, algunos de los cuales aún siguen en funcionamiento y se pueden visitar por dentro. Además, encontraréis talleres artesanales donde se elaboran zuecos de madera, granjas de queso y pequeños museos que muestran oficios tradicionales. Os recomendamos esta excursión a Zaanse Schans, una de las mejores formas de descubrir los molinos de viento y la esencia más tradicional de los Países Bajos a pocos kilómetros de Ámsterdam.

15. Zaandam
Zaandam, conocida como la ciudad de Lego, es una pequeña ciudad situada a pocos kilómetros de Ámsterdam, conocida por su original arquitectura y su estrecha relación con la historia industrial de los Países Bajos. Su gran icono es el llamativo Inntel Hotel Zaandam, cuya fachada está formada por decenas de casas tradicionales apiladas en tonos verdes y azules, inspiradas en la arquitectura típica de la región de Zaan. Este edificio se ha convertido en uno de los más fotografiados de la zona. Paseando por el centro, junto al río Zaan, encontraréis casas de madera, pequeños canales y un ambiente tranquilo que recuerda a la esencia más tradicional neerlandesa.
Para llegar desde Ámsterdam, lo más cómodo es tomar un tren desde Amsterdam Centraal, ya que el trayecto hasta la estación de Zaandam dura apenas 10-15 minutos. También podéis optar por el autobús (líneas 391, 394, 800 y 801) y combinar la visita con una excursión a Zaanse Schans, que se encuentra a muy poca distancia.

16. Beurspassage
A mitad de camino de Damrak merece la pena detenerse en la Beurspassage, un elegante pasaje peatonal decorado con mosaicos y detalles artísticos que lo han convertido en uno de los rincones más curiosos del centro. Entre sus elementos más curiosos destacan varias lámparas elaboradas con bicicletas recuperadas de los canales, un guiño creativo a uno de los símbolos más reconocibles de la ciudad.

17. A’DAM Lookout
El A’DAM Lookout es uno de los miradores más espectaculares de Ámsterdam, situado en lo alto de la torre A’DAM, en la orilla norte del río IJ. Desde su plataforma panorámica podréis disfrutar de unas vistas de 360º sobre la ciudad, contemplando desde el centro histórico y sus canales hasta el puerto y los paisajes de pólderes que rodean la capital neerlandesa. La experiencia comienza incluso antes de llegar arriba, con un ascensor que os lleva hasta la cima en apenas 20 segundos mediante un recorrido con luces y sonido. Una vez en el mirador, además de las vistas, encontraréis espacios interactivos que explican la historia y los principales puntos de interés de Ámsterdam. El mirador cuenta con bar y restaurante panorámico, lo que lo convierte en un lugar perfecto para disfrutar de las vistas mientras tomáis algo.
Su gran atractivo es la famosa atracción “Over the Edge”, el columpio más alto de Europa, que os permite balancearos a unos 100 metros de altura sobre el vacío, con la ciudad a vuestros pies, una experiencia no apta para quienes tienen vértigo.

18. Volendam, Edam y Marken
La excursión a Volendam, Edam y Marken es una de las más completas para conocer la Holanda más tradicional, con pueblos marineros, casas de madera y paisajes llenos de encanto. En Volendam podréis pasear por su animado puerto, rodeado de casas de colores, tiendas y restaurantes donde probar pescado fresco, además de disfrutar de un ambiente muy auténtico. Muy cerca se encuentra Edam, famosa por su queso, donde descubriréis un casco histórico tranquilo con canales, puentes y plazas con mucho encanto; si coincidís en verano, incluso podréis ver recreaciones del antiguo mercado de queso. Por su parte, Marken es una pequeña península (antigua isla) conocida por sus casas de madera sobre pilotes y su atmósfera tradicional, ideal para pasear sin prisas y disfrutar del paisaje junto al agua. Os recomendamos esta excursión exprés a Volendam, Marken, Edam y Zaanse Schans para descubrir algunos de los paisajes y pueblos más bonitos y tradicionales de los alrededores de Ámsterdam sin preocuparos por la organización.
Rutas por Amsterdam
Si necesitáis una ruta optimizada por Amsterdam, no dudéis en consultar nuestro artículo:
Otras excursiones desde Amsterdam
En los alrededores de Amsterdam tenéis la oportunidad de descubrir otras ciudades y lugares de interés, como los siguientes:
- Excursión a Brujas
- Excursión a Róterdam y La Haya
- Excursión a Utrecht y Gouda
- Excursión a Bruselas y Brujas
- Excursión a Colonia
- Excursión al campo de concentración de Herzogenbusch
Aquí finaliza nuestro artículo Lugares que ver en Ámsterdam imprescindibles. Esperamos que os resulte útil y disfrutéis mucho de vuestro viaje. Y si tenéis alguna sugerencia que añadir, ¡no dudéis en dejarla en comentarios!





