Recorrer la isla de Kalsoy en un solo día es una experiencia inolvidable que combina paisajes salvajes, leyendas nórdicas y rincones de película. Esta isla alargada y misteriosa, conocida por sus túneles, pueblos remotos y su famoso faro de Kallur, invita a descubrir la esencia más pura de las Islas Feroe. En esta ruta os contamos cómo aprovechar al máximo una jornada en Kalsoy, desde su llegada en ferry hasta sus vistas más impresionantes. Un itinerario perfecto para quienes buscan aventura y naturaleza en estado puro.
La Isla de Kalsoy
La isla de Kalsoy, situada en el norte del archipiélago de las Islas Feroe, es una de las más salvajes y enigmáticas de la región. Isla Kalsoy significa la isla de los hombres ya que, en tiempos pasados, los barcos venidos de otros lugares desembarcaban en la isla para secuestrar a las mujeres que la habitaban. Al quedarse habitada solamente por hombres, el islote es conocido como la «Isla de las Hombres».
Alargada y estrecha, se extiende a lo largo de unos 18 kilómetros y tiene una anchura máxima de 1 kilómetro, con imponentes montañas que caen abruptamente al mar y valles verdes que parecen no tener fin. Su paisaje está marcado por el contraste entre la dureza de los acantilados y la serenidad de sus pequeños pueblos, como Mikladalur o Trøllanes, donde el tiempo parece haberse detenido. Kalsoy es también un lugar de leyendas, siendo la más famosa la de la mujer foca, cuya historia se ha convertido en símbolo de la isla. Además, su faro de Kallur, en el extremo norte, es uno de los lugares más fotografiados de las Islas Feroe, ofreciendo vistas espectaculares del Atlántico y de las vecinas Kunoy y Eysturoy.
Cómo llegar a Isla Kalsoy
Para acceder a Isla Kalsoy, primero hay que tomar el ferry que conecta Klaksvík, en la isla de Borðoy, con Syðradalur, el puerto principal de Kalsoy. El trayecto dura unos 20 minutos y es operado por la compañía Strandfaraskip Landsins, con varios horarios diarios que conviene consultar con antelación. Podéis reservar el ferry en este enlace. En el ferry se puede subir el coche, aunque sólo hay espacio para unos 8-12 coches, y tienen prioridad los habitantes de Isla Kalsoy, por lo que si queréis llevaros el coche en el ferry deberéis reservar con mucha antelación.
Una vez en la isla, la carretera principal recorre Kalsoy de sur a norte y atraviesa varios túneles estrechos y oscuros que conectan los pequeños pueblos. Si no lleváis el coche, como fue nuestro caso, podéis tomar el autobús. La línea 506 de autobús conecta el puerto con Trøllanes y Mikladalur de forma coordinada con el horario del ferry.

1. El pueblo de Trøllanes
El primer lugar a donde os trasladará el autobús 506 es al pueblo de Trøllanes. Con tan solo 20 habitantes, es el pueblo más septentrional de la isla de Kalsoy y uno de los más aislados de las Islas Feroe. Rodeado de montañas y acantilados, este pequeño asentamiento de apenas unas pocas casas de tejados de hierba parece suspendido entre el cielo y el mar. Su nombre, que significa “península de los trolls”, alude a las leyendas que envuelven la isla y que todavía forman parte del imaginario local. Desde Trøllanes parte el sendero hacia el famoso faro de Kallur, una de las rutas más espectaculares del archipiélago, que recompensa a los viajeros con vistas inolvidables y una sensación única de estar en el fin del mundo.


2. El Faro de Kallur
Desde Trøllanes, lo siguiente es realizar la ruta al faro de Kallur, una de las caminatas más populares de las Islas Feroe. Parte del pueblo de Trøllanes y asciende suavemente por colinas verdes hasta alcanzar el extremo norte de la isla de Kalsoy. El sendero, aunque no es largo —unos 4 kilómetros ida y vuelta—, ofrece paisajes de una belleza salvaje: praderas cubiertas de hierba, abruptos acantilados que se precipitan al mar y vistas continuas del Atlántico. Al llegar al faro, situado sobre una estrecha península, la panorámica es impresionante, con las vecinas islas de Kunoy y Eysturoy al fondo y el océano extendiéndose en todas direcciones.

3. La tumba de James Bond
La tumba de James Bond es uno de los lugares más curiosos y visitados por los amantes del cine. Se encuentra cerca del Faro de Kallur, en un entorno natural impresionante, con vistas a los acantilados y al océano Atlántico. Este punto marca el lugar donde se rodó la escena final de Sin tiempo para morir (2021), la última película de James Bond protagonizada por Daniel Craig. En ella, el agente 007 muere heroicamente, y Kalsoy sirvió como escenario para la isla ficticia donde transcurre el desenlace. En homenaje al personaje, los habitantes de la isla instalaron una lápida con la inscripción “In memory of James Bond, 1962–2021”, que se ha convertido en una parada imprescindible para los visitantes. Más allá de su conexión cinematográfica, el lugar ofrece una vista espectacular y un ambiente sobrecogedor, donde la ficción y la realidad se funden con la fuerza del paisaje feroés.

4. El pueblo de Mikladalur
El siguiente punto de esta Ruta de isla Kalsoy en un día es el pueblo de Mikladalur. Una vez terminado el trecking del Faro de Kallur, el autobús 506 os trasladará hasta Mikladalur. Este pueblo, situado en la costa este de la isla, es uno de los lugares más bellos y con más historia del archipiélago. Es especialmente conocido por la leyenda de la mujer foca, uno de los símbolos de la isla. Además, en el pueblo podréis ver sus tradicionales casas de tejados de hierba, una iglesia blanca del siglo XIX y un mirador natural desde el que se contemplan impresionantes vistas de los acantilados y del Atlántico.

5. La Estatua de la mujer foca
La estatua de la mujer foca (Kópakonan), situada en el mismo pueblo de Mikladalur, es uno de los lugares más emblemáticos de la isla de Kalsoy. La escultura, de bronce y a tamaño natural, representa a una mujer emergiendo del mar, mitad humana y mitad foca, y está inspirada en una de las leyendas más conocidas de las Islas Feroe.
Según la leyenda de Kópakonan, las focas eran en realidad almas humanas que una vez al año podían desprenderse de su piel para transformarse en personas y bailar en la orilla. Un día, un hombre de Mikladalur escondió la piel de una de ellas, llamada Kópakonan, obligándola a quedarse en tierra y casarse con él. Tuvieron hijos, pero años después la mujer encontró su piel y regresó al mar, dejando atrás a su familia. Antes de marcharse, lanzó una maldición sobre los hombres de la isla, que sufrirían desgracias en el mar.
Esta historia, transmitida de generación en generación, sigue viva en la memoria feroesa, y la escultura de Kópakonan es un homenaje conmovedor a la unión entre mito, naturaleza y tradición. Todavía hoy, cada vez que un hombre de Mikladalur muere en el mar, los ancianos del lugar hacen referencia a la maldición de Kópakonan.

Tras visitar Mikladalur, el autobús 506 os trasladará hasta el puerto, donde podréis tomar el ferry hacia Klaksvik de nuevo, poniendo fin a esta Ruta de Isla Kalsoy en un día.
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Aquí finaliza nuestro artículo Ruta de isla Kalsoy en un día. Esperamos que disfrutéis mucho de vuestro viaje. ¡Y os agradeceremos que nos comentéis si tenéis alguna sugerencia que añadir!





