Palma de Mallorca, la capital balear, es una ciudad que combina historia, cultura y mar a partes iguales. Pasear por sus calles es descubrir palacios, iglesias, patios señoriales y rincones llenos de encanto. En este artículo os mostramos los lugares que no os podéis perder si visitáis la ciudad.
Información práctica para tu viaje
Llegar a Palma de Mallorca es muy sencillo gracias a su excelente conexión aérea y marítima. El Aeropuerto de Palma, situado a solo 8 kilómetros de la ciudad de Palma, recibe vuelos nacionales e internacionales durante todo el año, con múltiples opciones de transporte público, taxis y alquiler de coches para llegar a la ciudad. Si queréis desplazaros hasta el centro más cómodamente, podéis reservar este traslado desde el Aeropuerto, que os dejará en vuestro hotel o en el lugar que indiquéis.
Además, Palma cuenta con un puerto muy activo que conecta la isla con la península y otros destinos del Mediterráneo mediante ferris regulares, ideales para quienes viajan con vehículo propio o prefieren el viaje marítimo. Así, tanto si llegáis en avión como en barco, acceder a Palma es rápido y cómodo.
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Una buena manera de conocer Peñíscola es recorriendo a pie su centro histórico. Si queréis que os cuenten la historia de ciudad a la vez que la visitáis, podéis reservar un tour donde un guía turístico experto os describirá los lugares más importantes que no os podéis perder. Os recomendamos los siguientes:
- Free tour por Palma de Mallorca
- Tour por Palma y su catedral
- Free tour por la Palma marítima
- Free tour de los piratas y corsarios
- Autobús turístico de Palma de Mallorca
- Autobús y barco turístico de Palma de Mallorca
- Tour por Palma y su catedral + Valldemossa
- Tour en patinete eléctrico por Palma
- Tour en segway por Palma
- Free tour de los misterios y leyendas de Palma
- Tour privado por Palma
En el siguiente mapa podéis consultar la ubicación de los distintos lugares que se mencionan en este artículo:
1. La Catedral de Santa María
La Catedral de Santa María de Mallorca, conocida popularmente como La Seu, es el símbolo indiscutible de Palma y una de las joyas del gótico mediterráneo. Su construcción se inició en el siglo XIII sobre los restos de una antigua mezquita, tras la conquista cristiana de la isla por Jaime I de Aragón. Situada frente al mar, su silueta domina la bahía y crea una imagen imponente, especialmente al atardecer. Destaca por su enorme rosetón —uno de los más grandes del mundo gótico—, sus altas bóvedas y la luminosidad que inunda el interior. A lo largo de los siglos ha sido objeto de diversas intervenciones, entre las que sobresalen las realizadas por Antoni Gaudí a principios del siglo XX y, más recientemente, la capilla del Santísimo, intervenida por el artista Miquel Barceló con un impactante mural cerámico. Una visita imprescindible en Mallorca.

2. Palacio Real de la Almudaina
El Palacio Real de la Almudaina, situado junto a la Catedral de Palma, es una de las residencias oficiales de la familia real española en las Islas Baleares. Su origen se remonta a la época musulmana, cuando era un alcázar, y fue transformado en palacio cristiano tras la conquista de Mallorca por Jaime I de Aragón en el siglo XIII. De estilo gótico con elementos románicos y posteriores añadidos renacentistas, el edificio conserva una mezcla única de influencias culturales. En su interior se pueden visitar salones nobles, capillas y estancias decoradas con tapices y mobiliario histórico, mientras que sus patios y vistas al mar lo convierten en un lugar cargado de historia y belleza.

3. S’Hort del Rei
S’Hort del Rei, que significa literalmente «el huerto del rey», fue en origen el jardín privado del Palacio Real de la Almudaina, creado en el siglo XIV para abastecer de frutas, hierbas y flores a la corte. Se encuentra entre el Parque de la Mar y el Paseo del Born, junto a la catedral y la Almudaina. Tras siglos de transformaciones y edificaciones, en los años 60 fue rediseñado al estilo andalusí, evocando los jardines mudéjares con canales, fuentes y pérgolas sobre una vegetación mediterránea exuberante.
Entre sus elementos más llamativos destaca el arco de entrada de estilo gótico, que perteneció al desaparecido portal de Bab al-Ruwaha de la antigua muralla islámica, y que hoy da paso a este rincón histórico que enlaza la Palma medieval con la moderna.

4. Plaza de Cort y Ayuntamiento de Palma de Mallorca
La Plaza de Cort es uno de los espacios más emblemáticos del casco antiguo de Palma de Mallorca, punto de encuentro tanto para locales como visitantes. En ella se alza el Ayuntamiento, un elegante edificio barroco del siglo XVII con una singular fachada ornamentada, un balcón corrido de madera y el famoso reloj conocido como «En Figuera». Frente a él, destaca el majestuoso olivo centenario, símbolo de paz y testigo del paso del tiempo. Esta plaza, rodeada de cafés, comercios y edificios históricos, refleja el carácter vibrante y acogedor del corazón de la ciudad.

5. Museo de Mallorca
El Museo de Mallorca, ubicado en el palacete barroco del siglo XVI conocido como Ca la Gran Cristiana o Casa de los condes de Aiamans en la calle Portella nº 5 de Palma, ofrece una fascinante travesía por la historia de las Islas Baleares desde la prehistoria hasta el siglo XIX. En sus salas se exhiben colecciones arqueológicas que incluyen piezas talayóticas, mosaicos paleocristianos y arte islámico, junto a obra pictórica y escultórica gótica, renacentista, barroca y modernista, y una destacada colección de cerámica de la fábrica de La Roqueta.
6. La Judería de Palma
La Judería de Palma, conocida como el Call, es uno de los rincones con más historia del casco antiguo de la ciudad. En la Edad Media, esta zona fue el hogar de una próspera comunidad judía hasta su expulsión en 1391 (previa a la expulsión general de los judíos de España en 1492). Sus callejuelas estrechas y empedradas, que conservan el trazado original, invitan a recorrer un pasado de convivencia y riqueza cultural.
Aunque hoy no quedan sinagogas en pie, algunos elementos como inscripciones, nombres de calles y casas señoriales recuerdan la huella judía en la historia de Palma. En plena judería también podemos ver el Arco de la Almudaina, un arco con aspecto de trozo de almena de fortaleza que servía de unión y comunicación entre dos mansiones.

7. Baños Árabes de Palma
Los Baños Árabes de Palma son uno de los pocos vestigios que se conservan de la época musulmana en la isla, y uno de los monumentos más antiguos de la ciudad. Datados entre los siglos X y XI, formaban parte de una casa señorial y servían como lugar de higiene y encuentro social. El conjunto, de influencia bizantina y norteafricana, conserva una sala central con cúpula sostenida por columnas reutilizadas de diferentes estilos, lo que refleja el aprovechamiento arquitectónico de la época. Rodeados por un tranquilo jardín, los baños ofrecen un remanso de paz en pleno corazón del casco antiguo y una ventana al pasado islámico de Mallorca.
8. Plaza Mayor
La Plaza Mayor de Palma es uno de los espacios más animados y céntricos de la ciudad, punto de encuentro tanto para turistas como para locales. De planta rectangular y rodeada de edificios porticados con fachadas coloridas, esta plaza fue en su día sede del Tribunal de la Inquisición y ha evolucionado hasta convertirse en un lugar animado lleno de vida. Hoy acoge mercados de artesanía, espectáculos callejeros y terrazas donde disfrutar del ambiente mallorquín. Además, sus callejuelas adyacentes invitan a descubrir tiendas tradicionales, galerías de arte y cafés con encanto.
9. Parc de la Mar
El Parc de la Mar, inaugurado en 1984, es uno de los espacios urbanos más emblemáticos de Palma de Mallorca. Situado entre la muralla medieval y la Autovía de Levante, este parque de aproximadamente nueve hectáreas se caracteriza por su gran lago de agua salada, que simboliza el mar que antaño llegaba hasta las murallas de la ciudad. El lago está adornado con una fuente central y rodeado por una explanada pavimentada con árboles, ofreciendo un ambiente relajante y pintoresco. En el extremo oriental del parque se encuentra una zona más verde, con césped, árboles y un área infantil de juegos, convirtiéndolo en un lugar ideal para familias.
Además, el Parc de la Mar alberga una galería de arte en los antiguos sótanos de la muralla y un mural donado por Joan Miró, añadiendo un toque cultural al entorno. Este espacio también es sede de diversos eventos culturales y festivales a lo largo del año, consolidándose como un punto de encuentro y esparcimiento en el corazón de la ciudad.

10. Paseo Marítimo de Palma
El paseo marítimo de Palma de Mallorca es una de las zonas más emblemáticas de la ciudad, ideal para pasear disfrutando de las vistas al mar Mediterráneo y al puerto. Recorre varios kilómetros junto al mar, bordeado de palmeras, terrazas, restaurantes y locales de ocio, creando un ambiente animado tanto de día como de noche. Es un lugar perfecto para practicar deporte, relajarse o simplemente contemplar los barcos y yates que navegan por la bahía. Además, conecta con varios puntos de interés, como el Castillo de Bellver y el Parc de la Mar, ofreciendo una bonita experiencia junto al mar.
11. Castillo de Bellver
El Castillo de Bellver, situado a unos 3 km del centro de Palma, es una fortaleza única en España debido a su planta circular, construida entre 1300 y 1311 por orden del rey Jaime II de Mallorca. Esta estructura gótica, rodeada por un foso y un frondoso bosque de pinos, servía tanto como residencia real como fortaleza defensiva.
En su interior alberga el Museo de Historia de la Ciudad, que ofrece una visión detallada de la evolución histórica de Palma desde la época romana hasta la contemporánea. Desde sus murallas, se pueden disfrutar de vistas panorámicas de la ciudad, la bahía y la Sierra de Tramuntana, lo que lo convierte en un lugar imprescindible para los amantes de la historia y la arquitectura

12. Playas que visitar en Palma de Mallorca
Las playas de Palma de Mallorca ofrecen una combinación perfecta de belleza natural y comodidad urbana. Entre las más destacadas está Playa de Palma, una extensa franja de arena fina y aguas tranquilas ideal para familias y deportes acuáticos. También merece la pena visitar Cala Major, cerca del centro, con su ambiente relajado y aguas cristalinas, perfecta para nadar y tomar el sol. Otra opción es la playa de Ciudad Jardín, un espacio más pequeño y tranquilo, ideal para quienes buscan un ambiente menos masificado sin renunciar a la cercanía de la ciudad. Os recomendamos este paseo en catamarán por la bahía de Palma donde podréis disfrutar de las aguas de Palma.
A una hora y media en coche de Palma, podéis acceder también a la fotogénica Cala del Pi y a varias de las calas más bonitas de Mallorca, como Cala Llombards, Cala s’Almunia o Caló des Moro.

Excursiones desde Palma de Mallorca
Visitar Palma es una buena oportunidad para visitar otros lugares imprescindibles que se encuentran en los alrededores de la ciudad. Os recomendamos los siguientes:
- Tren a Sóller y paseo en barco a Sa Calobra desde Palma
- Excursión a las cuevas del Drach desde el sur de Mallorca
- Excursión a Menorca
- Excursión a Sóller y Valldemosa
- Paseo en catamarán a Illetas desde Palma
- Excursión a las cuevas del Drach y Hams + Porto Cristo
- Formentor y mercadillos típicos de Mallorca desde el sur
- Excursión a Cala Mondragó, S’Amarador y playa Barca Trencada
Aquí finaliza nuestro artículo Lugares que ver en Palma de Mallorca imprescindibles. Esperamos que os resulte útil y disfrutéis mucho de vuestra visita a esta bonita ciudad. Y si tenéis alguna sugerencia que añadir, ¡no dudéis en dejarla en comentarios!





