Zafra, conocida como la «Sevilla la chica», es una encantadora localidad en el sur de Extremadura que combina historia, arquitectura y tradición. Este pequeño tesoro alberga impresionantes monumentos, plazas con encanto y rincones que evocan su rica herencia medieval. Pasear por sus calles es un viaje en el tiempo, con vestigios de su pasado como enclave comercial y señorial. En este artículo, os invitamos a descubrir los lugares que ver en Zafra imprescindibles.
Información práctica para tu viaje y Mapa
Zafra se encuentra en la provincia de Badajoz, en el sur de Extremadura, y llegar hasta ella es muy sencillo gracias a su buena conexión por carretera. Si viajáis en coche, desde Badajoz podéis tomar la A-66, conocida como la Ruta de la Plata, que une el norte y el sur de España, y en menos de una hora estaréis en la ciudad. Desde Sevilla, el trayecto por la misma autovía dura aproximadamente 1 hora y 15 minutos. También hay autobuses regulares que conectan Zafra con ciudades cercanas y una estación de tren que enlaza con localidades importantes de la región. En el caso de que lleguéis en avión, el aeropuerto más cercano es el de Badajoz, a unos 100 kilómetros de distancia, con conexiones nacionales y algunas internacionales.
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Si queréis que os cuenten la historia de Zafra a la vez que la visitáis, podéis reservar un tour donde un guía turístico experto os describa los lugares más importantes que no os podéis perder. Os recomendamos los siguientes tours:
- Visita guiada por Zafra
- Tour de los misterios y leyendas de Zafra
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En el siguiente mapa tenéis los distintos lugares que se mencionan en este artículo:
1. Palacio de los Duques de Feria
El Palacio de los Duques de Feria es uno de los monumentos más emblemáticos de Zafra, una majestuosa construcción del siglo XV que refleja el esplendor de la nobleza extremeña. Fue mandado construir por Lorenzo II Suárez de Figueroa, primer duque de Feria, en 1437 y sólo tardó 6 años en construirse. Su objetivo fue proteger la villa de Zafra en su punto más débil y de paso utilizar el castillo como vivienda.
Al recorrerlo, os sorprenderán sus imponentes torres, su fachada de estilo gótico-renacentista y su hermoso patio central con arcos de piedra. Actualmente, este histórico edificio tiene un nuevo propósito: alberga el Parador de Turismo de Zafra, un alojamiento de lujo donde podéis disfrutar de la elegancia del pasado combinada con todas las comodidades modernas.

2. Puerta del Acebuche
La Puerta del Acebuche, datada en el siglo XVII, es un rincón lleno de historia que os transportará al pasado de Zafra. Este acceso intramuros conectaba el Palacio Ducal con el interior de la villa, y su nombre proviene de un acebuche que creció sobre ella. Situada junto a la iglesia de Santa Marina y frente al Patio de Armas, la puerta está construida en granito y adornada con pilastras de sillares almohadillados que le otorgan un aire majestuoso. En el siglo XVII, estaba unida mediante galerías al Convento de Santa Marina, formando parte del entramado señorial de los Duques de Feria. Un lugar ideal para deteneros y admirar el legado arquitectónico de la ciudad.

3. Convento de Santa Clara
El Convento, fundado en 1428 por Gomes I Suárez de Figueroa, es un conjunto monumental que no podéis dejar de visitar en Zafra. Situado en la céntrica Calle Sevilla, a pocos metros del Palacio de los Duques de Feria, el acceso al convento se realiza a través de un arco gótico adornado con relieves de la Anunciación y los blasones de los Suárez de Figueroa y los Manuel. En su interior, destaca el claustro porticado de planta cuadrada, visible desde el Museo de Santa Clara, un espacio austero que refleja la vida de clausura.
La iglesia de Santa Clara, reconstruida entre 1715 y 1718, alberga las esculturas funerarias de los primeros Condes de Feria, Lorenzo II Suárez de Figueroa y María Miguel, reafirmando su función como panteón del linaje.
La comunidad Clarisa que habita el Convento de Santa Clara tiene como forma de sustento un obrador de confitería y repostería que se dedica a elaborar dulces y tartas, de manera tradicional y artesanal, de gran fama no solo en sino en distintos puntos de Extremadura. Entre las especialidades que elaboran las Hermanas Clarisas destacan: Los corazones de Obispo (dulces elaborados con almendras), magdalenas, bizcochos, bolluelas o perrunillas que pueden ser adquiridos durante todo el año a través del torno situado a la entrada del convento.

4. Plaza Grande de Zafra
La Plaza Grande es el corazón de Zafra, un animado espacio porticado que data del siglo XVI, cuando se derribó una antigua iglesia medieval que ocupaba el lugar. Accesible por varias calles y conectada con la Plaza Chica a través del pintoresco Arquillo del Pan, esta plaza rectangular se divide en dos zonas: una peatonal, empedrada y adornada con palmeras, y otra adoquinada, abierta al tráfico. Rodeada de casas señoriales de dos y tres plantas, sigue siendo un centro comercial y social con bares, terrazas, comercios y eventos al aire libre, como festivales y carnavales. Desde aquí, disfrutaréis de la vista de la torre de la Candelaria y del encanto histórico que envuelve este lugar.

5. Iglesia de la Candelaria
La Iglesia de la Candelaria, uno de los monumentos más destacados de Zafra, combina historia y arquitectura en un espacio lleno de espiritualidad. Construida entre los siglos XVI y XVII en estilo gótico tardío, fue impulsada por los Condes de Feria y posteriormente elevada al rango de colegiata en 1612. Su interior alberga verdaderas joyas, como el imponente retablo mayor barroco y cuadros de Zurbarán. La nave y la capilla mayor, cubiertas con bóvedas de crucería estrellada, reflejan la elegancia estructural de su época. Actualmente, sigue siendo una iglesia parroquial, accesible desde las calles Tetuán y Conde de la Corte, y un lugar imprescindible para descubrir el patrimonio artístico y religioso de Zafra.

6. Arco de Jerez
El Arco de Jerez, situado en el extremo oeste de Zafra, es la única puerta que se conserva de la muralla construida en el siglo XV por Gomes I Suárez de Figueroa, primer Señor de Feria. Este histórico acceso debe su nombre a la cercana villa de Jerez de los Caballeros y alberga sobre él una capilla dedicada a la Virgen de la Caridad, conocida popularmente como la capilla del Cristo de la Humildad y Paciencia, cuya imagen se procesiona cada Miércoles Santo. En la cara extramuros destacan las figuras de los santos patronos de los zapateros y el pie castellano, una antigua unidad de medida. Al pasar por el arco, entraréis en la bonita calle Jerez, que conecta con importantes puntos históricos como la Iglesia del Rosario o la Plaza Grande.

7. Plaza Chica
La Plaza Chica de Zafra, la más antigua y pequeña de las plazas porticadas de la ciudad, os recibe con su encanto histórico y su ambiente acogedor. Accedéis a ella a través del Arquillo del Pan, que la conecta con la Plaza Grande, o por las calles que desembocan en sus ángulos noreste y noroeste. Porticada en tres de sus lados, conserva columnas de mármol y pilastras de granito que enmarcan un espacio central presidido por una cruz de forja sobre una columna. En sus soportales destaca la Vara de Zafra, antigua referencia para los comerciantes, y el retablo de la Virgen de la Esperancita, en los soportales del Arquillo del Pan. Hoy en día, la plaza alberga bares que os invitan a disfrutar de sus especialidades y es escenario de eventos culturales.

8. Hospital de Santiago
El Hospital de Santiago de Zafra, fundado en el siglo XV, es un edificio de gran valor histórico y arquitectónico. También conocido como el «hospital de la Salutación», fue dotado por los Duques de Feria con una renta anual para atender a los enfermos más necesitados. A finales del siglo XIX, el hospital era el único establecimiento benéfico de la ciudad, recibiendo a una media de cuarenta enfermos al año. En 1972, el edificio fue ocupado por religiosas para establecer un centro de atención a mujeres con deficiencias psíquicas. Su portada gótica es uno de los elementos más destacados del edificio, considerada por los expertos como una de las joyas arquitectónicas de Zafra.

9. Casa del Ajimez
En la calle Boticas destaca la singular Casa del Ajimez, una joya mudéjar del siglo XV que llama la atención por su fachada de ladrillo visto con arabescos esgrafiados y su ventana con azulejos. Originalmente, esta casa albergaba utensilios y productos de farmacia para preparar remedios, con referencias históricas que mencionan a su primer boticario, Juan Vázquez Durán, en 1566, seguido por Francisco Durán, último propietario que ejerció esta profesión.

10. Casa Consistorial de Zafra
La Casa Consistorial de Zafra se ubica en un antiguo palacio del siglo XVI, que en su momento contaba con una tribuna que daba a la iglesia de la Candelaria. A finales del siglo XVI, las monjas Terciarias del Convento de la Cruz de Cristo compraron el edificio y habitaron en él hasta la desamortización de Mendizábal, cuando el palacio pasó a ser sede de escuelas públicas. Finalmente, se convirtió en la casa consistorial en 1881. Aunque la reforma de finales del siglo XIX alteró su estructura original, el edificio conserva elementos destacables como su hermoso patio claustral con columnas de mármol, la escalera de piedra y la antigua puerta del convento. Situado en la Plaza del Pilar Redondo, el edificio es parcialmente accesible al público.

11. Casa Palacio de los Marqueses de Solanda
La Casa Palacio de los Marqueses de Solanda, situada en la Plaza del Corazón de María, es una joya arquitectónica que combina influencias renacentistas y elementos eclécticos. Su fachada clásica, con ménsulas, frontones y capiteles corintios, se ve complementada por un remate neomudejar que da una singular personalidad al edificio. Este estilo se refleja también en su interior, donde el bello patio y el zaguán de entrada destacan por la fuente central, los torreones y las delicadas filigranas en yeso, creando una atmósfera única. La casa, una de las más sobresalientes del arte neomudéjar en Extremadura, fue residencia del marqués de Solanda, quien jugó un papel político destacado durante la dictadura de Primo de Rivera.

12. La Casa Azul
La Casa Azul, mencionada por la escritora zafrense Dulce Chacón en su obra Cielos de Barro, se destaca por su singularidad. En la fachada de esta casa, ubicada en la Calle Ancha, se puede ver una reseña del libro que la convierte en un lugar emblemático, en el que se resalta la belleza de su frente cubierto de baldosines. Como describe Chacón en su obra: «¿Ha visto usted la Casa Azul, una de la Calle Ancha que tiene todo el frente de baldosines? Una casa la mar de bonita […]». Sin duda, es una de las viviendas más representativas de Zafra, cuya estética resalta por su encanto y conexión con la literatura local.

13. Antiguo Hotel Cabañas
El Antiguo Hotel Cabañas, construido en 1912, es una propiedad emblemática de Zafra, ubicada cerca de la Plaza España. Este hotel fue un referente de la época, albergando a figuras destacadas como el político Manuel Azaña, cantantes de moda y renombrados toreros. En funcionamiento hasta 1963, el hotel destacó por su arquitectura modernista y por ser un edificio innovador para su tiempo. Su fachada, completamente cubierta de azulejos de color rosa fucsia, le otorga una estética única que lo hace fácilmente reconocible.

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Aquí finaliza nuestro artículo Lugares que ver en Zafra imprescindibles. Esperamos que os resulte útil y disfrutéis mucho de vuestro viaje. Y si tenéis alguna sugerencia que añadir, ¡no dudéis en dejarla en comentarios!





