La Rioja es una tierra de paisajes pintorescos, viñedos interminables y una rica herencia cultural que invita a ser descubierta. Conocida por su excelencia vinícola, esta región ofrece mucho más que vino: desde experiencias gastronómicas únicas hasta rutas históricas y actividades al aire libre. En este artículo te proponemos cuatro planes para disfrutar en La Rioja, ya sea que busques explorar encantadores pueblos medievales o sumergirte en la historia y tradición de la zona. ¡Prepárate para vivir una escapada inolvidable!
Información práctica para tu viaje
Para llegar a La Rioja, lo más cómodo es en coche o autobús, aunque también cuenta con tren y un pequeño aeropuerto en Logroño. Desde Zaragoza podéis tomar la AP-68 hacia Logroño en unas 2 horas, y desde Bilbao, la misma autopista os lleva en poco más de 1 hora. Desde Madrid, el trayecto en coche dura unas 3 horas y 30 minutos, por la A-2 y después la N-111 o la AP-68. También hay trenes desde Madrid, Zaragoza y Bilbao hasta Logroño, así como autobuses que conectan con las principales ciudades cercanas.
Si necesitas alojamiento para tu estancia, te dejamos a continuación el link que te llevará a un buscador de alojamientos en la zona:
A continuación os proponemos cuatro planes para disfrutar de La Rioja.
1. Conocer la cuna del castellano en San Millán de la Cogolla
A solo 40 kilómetros de Logroño , escondido entre montañas, se encuentra San Millán de la Cogolla y los monasterios de Yuso y Suso. Su origen se remonta al siglo VI, cuando el santo buscó refugio en una ermita excavada en la roca. Se le llama la cuna del castellano ya que las primeras palabras que se conocen del castellano, las llamadas Glosas Emilianenses, se escribieron en los majestuosos monasterios de Yuso y Suso, declarados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Os dejamos el siguiente artículo con los Lugares que ver en San Millán de la Cogolla por si deseáis conocer más detalles sobre este lugar imprescindible.

2. Probar un Rioja en una bodega en Haro
La Ciudad de Haro destaca por la riqueza de su patrimonio artístico. Pero lo que hace famosa a esta tierra son las bodegas y sus vinos. Se han llegado a contar hasta 116 bodegas censadas en Haro. Tal concentración de bodegas se debe a la plaga de filoxera que hubo en Francia a finales del siglo XIX. Este insecto chupaba la savia de los cultivos vinícolas, por ello los enólogos y bodegueros franceses se vieron obligados a buscar otra zona donde continuar con sus cultivos. Hoy en día el enoturismo atrae a más de 50.000 personas al año a La Rioja, y especialmente a Haro.
Descubrid los exquisitos vinos de la capital del Rioja haciendo esta visita guiada por las Bodegas Manzanos Haro. Exploraréis una de las bodegas más antiguas de la localidad y disfrutaréis de una cata de cinco vinos.
3. Conocer la localidad de peregrinos Santo Domingo de la Calzada
Santo Domingo de la Calzada, un pintoresco pueblo riojano, es uno de los destinos más emblemáticos del Camino de Santiago. Fundado en el siglo XI por el santo que le da nombre, su historia está íntimamente ligada a la ayuda y hospitalidad ofrecida a los peregrinos. El centro de la localidad es un tesoro medieval, donde destaca su imponente catedral, famosa por la leyenda del gallo y la gallina que, según la tradición, cantaron tras un milagro atribuido a Santo Domingo. Además de la catedral, un paseo por sus calles te llevará a descubrir antiguos hospitales de peregrinos, monasterios y el Puente de Santo Domingo, que facilitaba el cruce de los caminantes sobre el río Oja. Os dejamos el siguiente artículo con los Lugares que ver en Santo Domingo de la Calzada imprescindibles por si deseáis conocer más detalles sobre este maravilloso pueblo.

4. Disfrutar de unos pinchos en la Calle del Laurel
Es una de las calles del casco antiguo de Logroño, famosa por ser un lugar típico de tapeo de la ciudad. En los poco más de 200 metros que forman esta calle y sus alrededores están establecidos más de 65 bares y restaurantes, ofreciendo todos ellos distintas tapas (más conocidas en el norte de España como pinchos).
La costumbre es que en cada bar se ofrezcan una o dos especialidades, desde las más típicas como son el champiñón, la seta, el pincho moruno, la tortilla de patatas, los embuchados, la oreja de cerdo o las patatas bravas, hasta otras con nombre propio como el «matrimonio», el «cojonudo», los «rotos», etc., siempre acompañadas por un buen vino de Rioja.
Como curiosidad, decir que a la zona de pinchos compuesta por esta calle y sus aledañas, se las conoce popularmente como «la senda de los elefantes», ya que se dice que todo el que entra sale con trompa y a cuatro patas.

Aquí finaliza nuestro artículo Cuatro planes para disfrutar en La Rioja. Esperamos que os resulte útil y disfrutéis mucho de vuestro viaje. Y si tenéis alguna sugerencia que añadir, ¡no dudéis en dejarla en comentarios!





