El río Ara se extiende desde su nacimiento en el término municipal de Torla-Ordesa, comenzando su descenso desde la falda sur del macizo de Vignemale hasta su desembocadura en el río Cinca en Aínsa. Por el camino, recoge las aguas de distintos afluentes como el río Arazas (valle de Ordesa), el río Ordiso, el río Otal o el río Sorrosal. En este artículo te proponemos qué hacer en el Valle del Ara para disfrutar al máximo tu viaje a esta zona del Pirineo Aragonés.
- Prepara tu viaje al valle del Ara
- 1. Bañarte bajo el puente románico de San Nicolás de Bujaruelo
- 2. Visitar el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido
- 3. Conocer Torla-Ordesa
- 4. Hacer una excursión al puente de Gualar
- 5. Fotografiar la Cascada de Sorrosal
- 6. Visitar la Cárcel de Broto
- 7. Pasear por el pueblo de Oto
- 8. Montar a caballo en Sarvisé
- 9. Bañarte en las Pozas de Bergua
- 10. Conocer el Esconjuradero de Asín de Broto
- 11. Visitar Fiscal
- 12. Ir al mirador de Jánovas
- 13. Bañarte en las Pozas del río Ara
- 14. Visitar Boltaña
- 15. Bañarte en La Gorga de Boltaña
- 16. Bañarte en las Pozas de San Martín y Cascada del Confesionario
- 17. Hospedarte en el hotel Barceló Monasterio de Boltaña
- 18. Visitar el casco antiguo de Aínsa
- Otros lugares que visitar en el Pirineo Aragonés
Prepara tu viaje al valle del Ara
Para llegar al valle del Ara, la mejor opción es acceder desde la localidad de Torla, punto de entrada al Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido. Desde allí, una pista forestal sigue el curso del río Ara y se adentra en el valle, ofreciendo un recorrido espectacular entre montañas, bosques y praderas. También es posible acceder desde Aínsa, siguiendo la carretera N-260 en dirección a Boltaña y Fiscal.
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En el mapa siguiente mostramos la ubicación de los lugares que ver en el Valle del Ara:
1. Bañarte bajo el puente románico de San Nicolás de Bujaruelo
El puente de Bujaruelo es un puente románico del siglo XIII sobre el río Ara. Se encuentra en el valle de Bujaruelo, lindante con el Parque nacional de Ordesa y Monte Perdido. Junto al puente se encuentran los restos de la ermita de San Nicolás de Bujaruelo y una zona de acampada. Se trata de un puente de un solo arco de piedra. El puente servía de lugar de cruce para los que pasaban los Pirineos en el pasado.

2. Visitar el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido
El valle de Ordesa es el paraje más emblemático del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido. Auténtico corazón de los Pirineos, está reconocido como Patrimonio de la Humanidad desde 1997 y atesora una biodiversidad de valor incalculable. Os dejamos los artículos que hemos escrito en este blog dedicados al Valle de Ordesa, con cuatro rutas diferentes:
- Valle de Ordesa. Ruta clásica a la Cola de Caballo
- Valle de Ordesa. Excursión a la Cola de caballo por la Senda de los Cazadores y la Faja de Pelay
- Valle de Ordesa. Del Mirador de Ciarracils al Refugio de Góriz
- Ruta de los miradores de Ordesa en 4×4
3. Conocer Torla-Ordesa
Es uno de los pueblos con más encanto del Pirineo Aragonés. Típicas casas de piedra con tejados de pizarra. Desde Torla parten los autobuses que trasladan a los visitantes a la pradera de Ordesa en verano. Imprescindible la vista de la Iglesia de San Salvador con las montañas pirenaicas de fondo.


4. Hacer una excursión al puente de Gualar
Si buscáis un rincón de naturaleza con encanto en el entorno de Ordesa, el puente de Gualar es una parada imprescindible. Ubicado sobre el río Ara, en las proximidades de Torla, este puente se encuentra en un paraje de exuberante vegetación, rodeado de frondosos bosques y con el telón de fondo de las montañas pirenaicas.
El acceso hasta el puente puede realizarse a pie desde Torla, siguiendo un sendero que discurre entre árboles y ofrece vistas impresionantes del valle. Al llegar, os sorprenderá el intenso color turquesa del río, que contrasta con el verde del paisaje y crea una estampa de gran belleza. Es un lugar perfecto para hacer una pausa en el camino, disfrutar del entorno y, en los días más cálidos, incluso refrescarse en sus cristalinas aguas.
Esta excursión es ideal para quienes buscan una ruta de baja dificultad con una gran recompensa paisajística, además de ser una excelente opción para conectar con la tranquilidad y la belleza del Pirineo aragonés.

5. Fotografiar la Cascada de Sorrosal
El río Sorrosal es un afluente del río Ara. La cascada del Sorrosal se encuentra en Broto y puede accederse a ella en apenas 5 minutos por un cómodo sendero que parte desde la propia localidad. Las vistas son espectaculares y se puede llegar hasta la misma base de la cascada.

6. Visitar la Cárcel de Broto
La cárcel de Broto es una torre de piedra que sirvió como prisión del área de Broto desde el siglo XVI hasta el siglo XX. Fue destinada en principio a la defensa del puente medieval levantado sobre el río Ara y a cobrar los derechos de paso existentes, aunque a partir de la concesión de privilegios a la Junta del Valle por parte de los reyes aragoneses, desde el siglo XIV, se fue transformando en prisión, hecho por el cual se observan algunas saeteras en sus muros, cegadas en su mayoría y recubiertas con mortero de cal y arena en su interior.
Dentro de la propia cárcel se hallan unos importantísimos grabados realizados por los propios presos, datados en diferentes épocas y que son de una cantidad y calidad altísimos.
Como curiosidad, una de las fechas inscritas se corresponde con el periodo de la guerra de la Independencia (1809) y se encuentran vestigios de soldados napoleónicos dibujados en el muro, tras la puerta de entrada de la planta intermedia. Pudieron ser apresados franceses debido al conflicto armado o españoles afrancesados que apoyaran al ejército invasor.

7. Pasear por el pueblo de Oto
Se trata de un pequeñísimo y escondido pueblo muy cerca de Broto y del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido. Recomendable callejear su casco urbano medieval y disfrutar de esa arquitectura montañesa pirenaica tan idílica.

8. Montar a caballo en Sarvisé
Explorar los paisajes del Pirineo aragonés a caballo es una experiencia única, y en Sarvisé encontraréis el lugar perfecto para ello. Este pequeño pueblo, situado a pocos kilómetros de Broto y a las puertas del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, es conocido por sus rutas ecuestres que os permitirán adentraros en valles, bosques y senderos de montaña de una manera diferente y relajada. Montando a caballo, podréis recorrer praderas verdes, cruzar ríos cristalinos y disfrutar de vistas espectaculares de las cumbres pirenaicas. Ya sea que tengáis experiencia previa o sea vuestra primera vez, las rutas están adaptadas a todos los niveles, ofreciendo una actividad perfecta para conectar con la naturaleza en un entorno privilegiado.

9. Bañarte en las Pozas de Bergua
Sumergirse en las Pozas de Bergua es una de esas experiencias refrescantes que os harán conectar con la naturaleza en estado puro. Estas piscinas naturales, formadas por el curso del río Forcos, destacan por sus aguas cristalinas de un intenso color turquesa y por estar rodeadas de un paisaje de gran belleza, entre frondosos bosques y antiguas construcciones de piedra. El acceso hasta las pozas se realiza a través de una bonita ruta senderista de unos quince minutos desde el pueblo de Bergua, que os llevará por caminos bordeados de vegetación y antiguos puentes medievales. Una vez allí, podréis relajaros junto al agua, daros un baño en sus frescas y limpias aguas o simplemente disfrutar de la tranquilidad del entorno.
10. Conocer el Esconjuradero de Asín de Broto
En la cultura clásica, las inclemencias atmosféricas, que podían acabar con las cosechas, las casas y bienes, se interpretaban como la ira de los dioses. Lo mismo ocurría, para el cristianismo, cuando las malas costumbres de los hombres hacían enfadar a Dios, ya que éste podía castigarles.
En muchos pueblos, cuando las oscuras nubes amanazaban con descargar, se subía al campanario y se tocaban las campanas para ahuyentar rayos o pedrisco. En Sobrarbe se pensaba que esto quizás no fuera suficiente, y pueblos como Asín tenían su «esconjurador«, justo delante de la Iglesia, donde el cura hisopeaba con agua bendita mientras pronunciaba un retahíla en latín para ahuyentar tormentas o hacer retroceder otro tipo de males como plagas, demonios, etc.


11. Visitar Fiscal
A orillas del río Ara y rodeado de montañas, Fiscal es un encantador pueblo del Pirineo aragonés que combina historia, naturaleza y tradición. Paseando por sus calles descubriréis un casco antiguo con casas de piedra y tejados de losa, además de la iglesia de la Asunción, un bello ejemplo del románico tardío. Como curiosidad, en Fiscal podréis ver el Pórtico del pueblo de Jánovas, del siglo XVIII. Fue trasladado a Fiscal para facilitar su conservación, ya que estaba previsto inundar Jánovas.
En los alrededores de Fiscal, los paisajes invitan a la aventura, con rutas de senderismo que atraviesan bosques y desfiladeros espectaculares. Además, Fiscal es un punto estratégico para explorar el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, convirtiéndose en una base ideal para los amantes de la naturaleza y las actividades al aire libre.

12. Ir al mirador de Jánovas
Jánovas es una localidad española perteneciente al municipio de Fiscal que se encuentra en el valle del Ara. En la década de 1960 Jánovas se despobló, al igual que las poblaciones vecinas de Lacort y Lavelilla, para construir un embalse en sus proximidades sobre el río Ara. El embalse no se llegó a construir y en 2008 comenzó el proceso de reversión a sus antiguos dueños o a sus herederos de los bienes expropiados.
Tras un paseo por sus calles imaginándolas un día llenas de vida, os podéis dar un baño bajo su puente colgante, aquél que hace unos años facilitaba el paso a sus habitantes.

13. Bañarte en las Pozas del río Ara
El río Ara cuenta con numerosos rincones ideales para darse un baño, entre ellos las pozas situadas junto a la carretera N-260, a la altura de los túneles. Para acceder, basta con tomar un pequeño desvío en el segundo túnel, que conduce al antiguo paso en desuso, donde es posible aparcar. Desde allí, un breve descenso os llevará hasta el río, donde podréis disfrutar de aguas cristalinas en un entorno natural privilegiado.
14. Visitar Boltaña
Boltaña tiene el casco antiguo más grande del Pirineo Aragonés. De la baja Edad Media, vivió su expansión y desarrollo pleno siglos después completándose el siglo XVIII. Pasear por las empedradas y estrechas calles es como hacer un viaje en el tiempo.
Otro atractivo de Boltaña es la subida hasta el Castillo. Lo construyeron los sarracenos de Sobrarbe para defender el Valle del Ara de los cristianos durante la Reconquista. Fue un bastión muy importante por su ubicación estratégica ya que los califas de Al-Ándalus consideraban el castillo de gran interés para la defensa de esta parte de la frontera. Desde el Castillo de Boltaña se tiene unas vistas maravillosas del pueblo de Boltaña. Cerca del Castillo, se encuentra la Ermita de Santa Lucía.



15. Bañarte en La Gorga de Boltaña
Siguiendo la carretera desde Aínsa en dirección a Boltaña, encontraréis la Gorga de Boltaña, una impresionante poza natural formada por el río Ara a su paso por la localidad. Ubicada justo bajo el puente de Boltaña, este rincón es un lugar perfecto para disfrutar de un baño refrescante en plena naturaleza. Su entorno, rodeado de vegetación y con vistas a las montañas, la convierte en un sitio muy apreciado tanto por locales como por visitantes.
Sus aguas, cristalinas y de una frescura intensa, ofrecen un alivio perfecto en los días calurosos de verano. Además, la amplitud de la poza permite nadar con comodidad, mientras que las orillas de piedra invitan a relajarse junto al río.
16. Bañarte en las Pozas de San Martín y Cascada del Confesionario
Las Pozas de San Martín son unas pozas naturales creadas por la erosión fluvial con acceso por una ruta entre peñascos. Toman el nombre del Barranco de San Martín, un barranco por el que fluye el río Sieste, un afluente del río Ara. El Confesionario es la cascada que se forma en la zona de cabecera del barranco de San Martín. Toda la zona pertenece al municipio de Boltaña, en la comarca de Sobrarbe. Si queréis ver más detalles sobre cómo llegar a este maravilloso lugar, os recomendamos visitar nuestro artículo Pozas de San Martín y Cascada del Confesionario
17. Hospedarte en el hotel Barceló Monasterio de Boltaña
Se trata de un hotel de cinco estrellas con habitaciones y Villas de Lujo en un Monasterio del s. XVII. Completa sus instalaciones con restaurante a la carta, bar snack cafetería, terraza solárium con piscina exterior, parque infantil, iglesia del siglo XVII con capacidad para 220 invitados fitness center, taller especializado de bicicletas, 4 salones con capacidad para 360 personas, completamente equipados y spa de 1.100 m².
18. Visitar el casco antiguo de Aínsa
Su núcleo original, que se emplaza en un promontorio sobre la confluencia de los ríos Cinca y Ara, está formado por dos calles casi paralelas, la calle Mayor y la calle Santa Cruz que desembocan en la plaza Mayor. A continuación, en dirección oeste, aparece el castillo que se extiende por una amplia explanada.
Próximo a él está el templete de la Cruz Cubierta construido en 1665; según la leyenda, aquí se produjo el milagro de la aparición de una cruz de fuego sobre una carrasca lo que favoreció la victoria de las tropas de García Jiménez sobre las musulmanas. Por este motivo en el escudo de la villa figura una carrasca coronada por una cruz.
Con clara distribución medieval, el casco histórico de Aínsa está declarado Conjunto Histórico-Artístico desde 1965. Actualmente es un centro turístico de relevancia. En nuestro artículo 10 Lugares de Aínsa imprescindibles podéis ver en detalle los lugares que no os podéis perder en este bonito pueblo.


Otros lugares que visitar en el Pirineo Aragonés
No hay plan mejor que caminar entre la vegetación a la vez que disfrutas de todas las maravillas que ofrece el Pirineo. Montañas, ríos, praderas, cascadas… una gozada descubrir todos estos lugares y conectar con la naturaleza, tanto en verano como en invierno. En nuestro artículo Lugares del Pirineo Aragonés imprescindibles encontraréis los enclaves que no os podéis perder en vuestra estancia en la increíble cordillera pirenaica.
Lo mejor de todo es que para disfrutar de estas maravillas no siempre hace falta hacer grandes rutas. En nuestro artículo Rutas sencillas en el Pirineo Aragonés. 10 planes para hacer con niños encontraréis rutas muy sencillas de apenas una hora de duración. Diez planes que podrás realizar con niños y con mayores, por su escaso recorrido, desnivel y duración.
Además, con sus majestuosas montañas, ríos caudalosos y paisajes espectaculares, esta zona es el escenario perfecto para una amplia gama de actividades emocionantes. En el artículo Las mejores actividades de aventura en el Pirineo Aragonés os dejamos el listado de las mejores actividades a realizar en el Pirineo Aragonés. Y si es época de invierno, no dudéis de disfrutar del paisaje nevado con Las mejores actividades de nieve en el Pirineo Aragonés.
Si tienes interés en realizar rutas por el Pirineo Aragonés, puedes consultar los artículos siguientes:
- Pirineos. Valle del Aragón
- Pirineos. Qué hacer en el Valle de Hecho
- Pirineos. Qué hacer en el Valle del Cinca
- Pirineos. 18 planes que hacer en el Valle de Tena
- Pirineos. Quince lugares a visitar en el valle de Benasque
Aquí finaliza nuestro artículo Qué hacer en el Valle del Ara, en el Pirineo Aragonés. Esperamos que os resulte útil y disfrutéis mucho de vuestra visita a esta bonita ciudad. Y si tenéis alguna sugerencia que añadir, ¡no dudéis en dejarla en comentarios!





